Duros momentos han tenido que pasar en sus vidas Francisco Ibáñez y el arquero Luis Rogel, quienes fueron grandes figuras en el heroico empate conseguido por Palestino ante Colo Colo, donde el cuadro árabe jugó casi todo el segundo tiempo con 9 hombres.
Y es que el delantero descendió a Tercera División con Deportivo Temuco en 2007, cuando Eduardo Bonvallet dirigió al equipo. Pese a cumplir una buena campaña en lo personal al marcar muchos goles, el ariete y su equipo de ese entonces no lograron el objetivo de permanecer en la Primera B.
Pero no sólo el descenso con Temuco vivió Ibáñez, porque después de pasarlo muy mal en la Novena Región estuvo cerca del retiro.
El futbolista de los árabes hoy sonríe con su gran presente, donde está cerca de conseguir un título con Palestino. El ariete opinó sobre su revancha y dijo que "es lo lindo que tiene el fútbol y gracias a Dios estoy viviendo un momento muy bueno", dijo.
Sobre la revancha, en tanto, Ibáñez sostuvo que deben ir sin miedo a un reducto complicado como el Estadio Monumental.
"Si bien sacamos un buen resultado como local, hay que ir sin miedo al Monumental", indicó.
EL CASO DE LUIS ROGEL
Luis Rogel vivió ante Colo Colo una jornada que dificilmente olvidará. La expulsión de Felipe Núñez le abrió la posibilidad de pararse en la portería del equipo de Luis Musrri y no defraudó tras reemplazar a Boris Sagredo.
Durante el primer semestre, el golero lo pasó mal como consecuencia del desastre ocurrido en Chaitén, donde todos los habitantes del pueblo fueron sacados del lugar tras la erupción del volcán. En ese momento, él se encontraba en Santiago y vio por televisión como su casa quedaba bajo las cenizas.
El arquero tuvo una buena actuación y su mejor atajada fue un cabezazo a Miguel Riffo, remate que manoteó de forma brillante. Rogel le decicó el empate a la gente de Chaitén y dijo estar ilusionado con la posibilidad de conseguir el título.
"Sé que la gente de mi ciudad se acordará de mí y es para ellos lo hecho hoy. Estamos con la ilusión de salir campeón", concluyó.