Pese a que la dirigencia de Blanco y Negro había citado al plantel de Colo Colo a las 23.45 en el Estadio Italiano para la celebración oficial del título del Clausura, los jugadores recién comenzaron a llegar al lugar pasada la 01.00 de la madrugada.
El primero en llegar fue Cristóbal Jorquera, quien venía en compañía de su novia Dominique Borghi, hija del "Bichi". Pocos minutos después llegó el defensor Luis Mena, quien fue el encargado de llevar la copa a los festejos. "Me la robé. Estaba en el camarín, nadie la tomaba, y yo la pesqué y me la traje para acá", aseguró.
Uno de los pocos que llegó sin compañía a la fiesta fue el paraguayo José Domingo Salcedo, quien explicó que "hace dos semanas que estoy sólo acá. Mi esposa viajó a Asunción para preparar el bautizo de mi hija, y yo viajó para allá el lunes".
En lo que a la fiesta se refiere, los jugadores tuvieron a su disposición un menú de autoservicio, y después de cenar se procedió a los discursos, donde vino el momento más emotivo de la noche con la "despedida" de Lucas Barrios.
El goleador albo agradeció a sus compañeros, cuerpo técnico y dirigentes de Colo Colo, asegurando que siempre se sintió muy acogido dentro del plantel, aunque en ningún momento confirmó su partida.
Luego vino un show de un mago que distendió el ambiente e interactuó con los jugadores, especialmente con el técnico Marcelo Barticciotto. Al final, una orquesta comenzó a amenizar la fiesta con música bailable, pero los jugadores ya no querían más de festejos y pasadas las 03.00 comenzaron a retirarse a sus hogares.
Punto aparte merece la aparición de Arturo Vidal en la celebración, ya que se presentó en un riguroso terno negro, siendo por lejos el "mejor vestido" de la noche, aunque era extraño verlo así en medio de las tenidas informales que todos portaban.
Al final y como ya es tradición, la copa del torneo se la llevó el capitán de los albos, Arturo Sanhueza. Su quinta en sólo tres años.