Están desolados. Desconsolados. Desorientados. Porque ahora al que no le gusta se va. Y los rostros de la pantalla chica, las divas televisivas y las celebridades de los canales enfrentan un período difícil. Complicado. Crítico. Sobre todo en Canal 13.
Donde la nueva regla es que lo importante es la empresa. Los conductores son secundarios. Por eso Luis Jara, el que más temprano se levantó, el que más trabajó y el que más pan con mantequilla comió se quedó sin trabajo. Era el sueldo que le ofrecían o nada. Y se fue. Se terminaron los caprichos de diva, cuando Cecilia Bolocco hacía lo que quería y Paulina Nin viajaba a Miami para relajarse por el fin de semana con pololo incluido.
Ahora Marcela Vacarezza ya tiene reemplazante antes de que termine su contrato en Chilevisión y Bárbara Rebolledo anunció hace semanas que abandonaba TVN y allí nadie le ha hecho una nueva y buena propuesta.
Y hasta Andrea Molina, que ha sido showoman, bailarina, lectora de noticias, domadora de leones, heroína de la Teletón, anfitriona de un programa de servicios e incluso patinadora sobre hielo, no tiene el futuro claro. "No sé lo que está pasando en estos momentos, pero no entiendo", cuenta una conocida animadora en período de negociaciones. Quejándose porque "este año lo hice súper bien, tuvimos buen rating, pero no tengo propuestas". Mientras que otra llamativa figura de un programa asegura que "el ambiente en los canales está de lo peor. Y hay gente oscura, muy oscura", confesando el miedo que se respira en los pasillos televisivos.