Se metió al agua para nadar con delfines, abrazar a un pequeño tiburón, rodearse de mantarrayas y hacer parasailing, el deporte náutico donde uno se eleva en el aire gracias al movimiento de una lancha. Todo bajo el sol del Caribe. Raquel Argandoña estuvo 12 días grabando notas en República Dominicana para el programa Alfombra roja, que las emitirá a contar de mañana. Y la travesía fue una suerte de vacaciones para la animadora, que el martes se bajó del avión. Venía llegando desde Cancún, donde estuvo dos semanas, aunque esta vez no iba acompañada de un equipo de Canal 13 sino de sus dos hijos. El último viaje antes de abocarse a 1810, el reality show que combinará a rostros conocidos con gente salida de un casting, que parte el 5 de enero, pero cuyos nexos ya empezó a grabar esta semana.
En su viaje de trabajo por República Dominicana, la animadora recorrió la isla en una camioneta van, visitando ciudades como Punta Cana, Samaná, Isla Saono y Puerto Plata. Fue en este último lugar donde visitó el delfinario más grande del Caribe, llamado Ocean World, donde nadó junto a varias mantarrayas. Un desafío al que ella se negó inicialmente. "Se metió al agua y se puso muy nerviosa, porque eran unas 20 mantarrayas rozando los pies. Son gelatinosas y eso te da un poco de nervios. La verdad es que vamos a tener que poner muchos 'pitos' a la nota cuando la exhibamos, porque dijo muchas palabrotas", cuenta entre risas Urrejola.
Con los tiburones, Argandoña opuso menos resistencia: se atrevió a tocarlos a la primera instancia, ya que había una persona que estaba vigilando que no sucediera nada anormal.
Marcelo Urrejola, productor general de Alfombra roja, cuenta que antes de viajar advirtió a la ex Quintrala que la quería "de zapatillas" y ella le contestó "no te preocupes, quiero ir y conocer". Por eso, asegura, "fue una grata sorpresa. Es una mujer que se adapta todo. De hecho, cuando estábamos en el aeropuerto para volver a Chile, tanto ella como yo teníamos sobrepeso en las maletas, y lo solucionamos echando cosas a una caja de cartón". Y Urrejola agrega otra anécdota que ocurrió en el viaje: "Nos metimos a una jaula con papagayos, tucanes y loros. Ella no quería entrar tampoco ahí, pero al final se acercó a los pájaros y se relajó".