Entre los escritores colombianos es un secreto a voces: Gabriel García Márquez ya no escribe. A los 82 años, el padre del realismo mágico -aseguran cuando se apagan las grabadoras- no está para nuevas aventuras literarias. La página en blanco ya se le hace demasiado pesada. Y aunque a cada tanto alguien anuncia que el autor de Cien años de soledad acaba de terminar una nueva novela, Carmen Balcells tampoco tiene muchas esperanzas. La célebre agente literaria española que echó a andar el boom de la narrativa latinoamericana en los 60, dijo el domingo a La Tercera: "Creo que García Márquez no volverá a escribir nunca más".
No es la primera que lo dice, pero probablemente sí la persona mejor informada. Balcells lleva décadas manejando la carrera de García Márquez. No sólo son amigos, el creador de Macondo es clave para su negocio: representa el 36,2% de sus facturaciones. Otros aún tienen fe. El escritor argentino Tomás Eloy Martínez, cercano al escritor a través de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, duda de los malos augurios: "Solo él conoce sus ganas y sus límites para seguir escribiendo (si acaso los tiene). Y todo lo demás son adivinanzas", afirma.
Algo ha dicho el Nobel colombiano. En diciembre pasado, tras participar en un homenaje a Carlos Fuentes en la Feria del Libro de Guadalajara, aseguró que su salud estaba "maravillosa", pero en el apartado literario había un problema: "Me cuesta trabajo escribir libros", dijo.
Un adiós maravilloso
El británico Gerald Martin no cree ser amigo de García Márquez, pero lo conoce bien. Demoró casi 20 años en la investigación para Gabriel García Márquez: A Life, la primera biografía autorizada del escritor. Martin está con Balcells. "Yo también creo que Gabo no escribirá más libros, aunque no me parece muy lamentable, porque como escritor fue su destino tener la inmensa satisfacción de llevar a cabo una trayectoria literaria totalmente coherente muchos años antes de completar su existencia biológica", asegura.
Ha sido una despedida paulatina de las "memorias y las palabras", dice el escritor colombiano Héctor Abad. Miembro de una generación que superó el realismo mágico, el autor de El olvido que seremos cree que el adiós tiene algo "melancólico y hermoso".
Añade: "Se cuenta que hace poco García Márquez invitó a comer en su casa de México a un grupo de amigos para festejar algo que por lo general los escritores no celebran: llevaba dos años sin escribir un solo párrafo. Su primer retiro fue declararse 'reportero en reposo', y abandonar el periodismo. Después, como si quisiera llegar paso a paso al silencio, decidió jubilarse también como novelista".
Sin embargo, que García Márquez no escriba más no significa necesariamente que no veremos nuevos libros suyos. Durante el 2008, dos periodistas colombianos, supuestamente cercanos al escritor, dijeron que existía una novela de amor lista para ser publicada. Uno de ellos aventuró incluso el título: En agosto nos vemos. Según Martin, efectivamente el novelista guarda un par de libros completos. La pregunta es otra: "Saber si decide que aquellos textos son dignos de ser publicados bajo el nombre insigne de Gabriel García Márquez", sostiene el biógrafo.