Fue un llamado de última hora. Necesitaban jóvenes licenciados en filosofía para el recién fundado departamento de etnografía de la Universidad de Sao Paulo y Claude Lévi-Strauss aceptó. Durante 1935 y 1939 viviría en Brasil, donde conocería de cerca a las tribus indígenas del Amazonas y el Mato Grosso. Serían encuentros decisivos. Ahí, entre caduveos y bororos, Lévi-Strauss comenzaría a dar forma a una revolución en la antropología: siguiendo las pautas de la lingüística de Saussure y Jakobson, creó un modelo de análisis estructural que le sirvió para demostrar que el sistema de los pueblos primitivos es tan sofisticado como el de las sociedad moderna. Nada de inferiores y superiores.
Decisivo para las ciencias sociales, Lévi-Strauss falleció en la madrugada del domingo pasado, a tres semanas de cumplir 101 años, según informó la Académie Française. El intelectual pasó una vida descifrando los mecanismos ocultos de la sociedad: estudiado mitos, creencias religiosas y costumbres de tribus del mundo. Pero era un escéptico: "Estoy convencido de que la vida no tiene ningún sentido", dijo el año 2000."La idea de disolverme en la nada no me resulta agradable, pero tampoco me inquieta".
ESTRUCTURAS UNIVERSALES
Nacido en Bruselas en 1905 y formado en la Universidad de La Sorbona en París, durante la II Guerra Mundial Lévi-Strauss vivió en Nueva York, donde frecuentó a André Breton e hizo amistad con Roman Jakobson. En sus primeros libros, Estructuras elementales del parentesco (1949) y Raza e historia (1952), expuso su idea de la antropología estructuralista: dentro de las particularidades de cada cultura y civilización, subyacen estructuras universales.
Aunque sus libros habían sido alabados por Simone de Beauvoir y discutidos por Sartre, Lévi-Strauss irrumpe como un intelectual ineludible con Tristes trópicos (1955), volumen inusual, que los jurados del Premio Goncourt no pudieron premiar por ser no ficción. Libro de viajes, relata sus recorridos por Brasil, oscilando entre las reflexiones filosóficas y los apuntes científicos. "Odio los viajes y los exploradores", dice, situándose en la vereda contraria al antropólogo clásico. Después de El pensamiento salvaje (1962), donde acuña el concepto de bricolage, publicó entre 1964 y 1971 sus cuatro tomos de Mitológicas, titánica aplicación de su interpretación del mundo a partir de mitos americanos.
Distinguido por universidades como Yale, Oxford y Harvard, hasta su jubilación, en 1982, estuvo a cargo de la cátedra de Antropología Social en el Collège de France. Clave para la filosofía posmoderna y la teoría literaria, Lévi-Strauss influenció a Michel Foucault, Roland Barthes y Jacques Derrida, entre muchos otros.
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