Hans Gildemeister llegó temprano desde Coquimbo, para asistir al funeral del periodista deportivo Florindo Maulén y, luego, definir cómo será su viaje hasta Dichato para ayudar a los damnificados que dejó el terremoto en esa localidad sureña.
Pese a lo ajetreado que fue el día después de clasificar por segunda vez a los cuartos de final del Grupo Mundial como capitán del equipo, el "Biónico" ya comienza a enfocarse en el duelo ante la República Checa, entre el 9 y 11 de julio próximos.
Gildemeister coincide en la apreciación de su par europeo, Jaroslav Navratil, quien le dijo a La Tercera que consideraba que la serie por la segunda ronda será muy apretada."Creo que las chances están 50-50", comentó el checo.
"Es cierto, será muy apretado. Ellos tienen a dos jugadores de muy buen ranking, como Radek Stepanek y Tomas Berdych, además de un jugador como Lukas Dlouhy, quien es el número 5 del mundo en dobles. Y no hay que olvidar que el año pasado llegaron a la final (perdieron 5-0 ante España), después de hacer una muy buena campaña. Creo que será muy parecida a la serie con Rusia en 2007 (derrota por 3-2)", ejemplifica.
El capitán sabe que en la ronda de los ocho mejores es imposible pensar en una confrontación sencilla, pero adelanta que para aspirar a la victoria "tenemos que aprovechar que somos locales y que ya conocemos la cancha".
Acerca de la paternidad de Stepanek sobre "Gonzo" (3-1), uno de los puntos a favor de los forasteros en la previa, considera que el factor del público puede ser fundamental para contrarrestar el eficaz juego de saque y red del europeo, que tanto le dificulta a la mejor raqueta nacional.
"Es cierto que a Fernando le molestan los rivales que suben tanto, que atacan constantemente, pero en su casa, con su gente apoyándolo debería poder salir airoso".
Mantener o subir el nivel
No es lo único, lo admite. También necesita que "Fernando (González) mantenga su nivel, que Nicolás (Massú) logre ganar partidos y que tenga una buena actuación en Roland Garros, que logre ganar un par de partidos, lo mismo Paul (Capdeville) y Jorge (Aguilar), si es que logran entrar".
Sobre el factor de la cancha y la opción que se evalúa de jugar en la noche en Coquimbo, para lograr un ambiente más húmedo y una pelota mucho más lenta, Gildemeister repite que "eso es algo que decidirán los jugadores" y subraya que no hay apuro por definirlo pronto. "Basta con que lo hagamos tres semanas o un mes antes de la serie", manifiesta.
El capitán asegura conocer bien a las dos principales raquetas checas, pero de todas formas no descarta viajar al Abierto de Francia para observarlos en vivo y en directo, al igual que a sus dirigidos, al menos los que logren aparecer en el cuadro principal: "Ese es un tema que tengo que tratar con la Federación, pero sería interesante hacerlo".