El chileno Fernando González cambió el orden de prioridades: hoy piensa más en ayudar a los damnificados por el terremoto que asoló su país el 27 de febrero que en sus próximos compromisos deportivos.
"Hubo una imagen, cuando entré a un campamento en Dichato, el lugar donde más daño hubo. Estaba el sargento Ortiz lavándole los dientes a una niñita que vivía ahí. Me acuerdo que ella se llamaba Isabela. Esas imágenes te quedan para siempre", contó a DPA el chileno.
"Hoy, para ser sincero, sólo tengo en mente la exhibición del sábado, más que mis partidos en Miami", confesó el chileno, quien organizó un encuentro con Andy Roddick, Gustavo Kuerten y Jim Courier, con el objetivo de juntar fondos para ayudar en su país.
Con ojos llorosos por la emoción, González revivió el camino que emprendió a comienzos de mes por las zonas afectadas por la catástrofe.
"Me impactó el destrozo, que la gente haya perdido su fuente de trabajo y su casa. Se quedaron con lo puesto".
Pese a ello, quiere llevar un mensaje de optimismo. "Dentro de todo lo malo, como chileno me pongo orgulloso. ¿En qué sentido? En que toda la gente quiere ayudar. Los héroes anónimos, que son los que realmente yo valoro, habían por montones en los lugares que visité", recuerda.
"La misma gente que fue víctima tenía mucho optimismo. Entraba a campamentos en los que lo más grande que tenías era la bandera chilena. Muchas casas se cayeron pero muchas banderas subieron".
"Estuve con el alcalde de Peralillo, el que la presidenta hizo famoso. Tenía una energia para salir adelante que contagia. Me quedé con eso. En Lolol también, la mitad de la gente sin casa y todos con fuerza para recuperarse".
González vivió a la distancia el comienzo del desastre. "Justo había perdido en Acapulco, estaba triste, pero cuando pasa esto, uno se da cuenta de que hay cosas más importantes".
Inmediatamente intentó regresar a su país, aunque no fue fácil conseguir vuelos. Al llegar, recorrió parte de las zonas afectadas y debió prepararse inmediatamente para la serie de Copa Davis con Israel, disputada en Coquimbo.
"Es insignificante al lado de todo el dolor, pero si uno puede dar un poco de distracción, más que alegría, obvio que es bienvenido. Lo importante, mas allá de ganar un partido de Copa Davis, es que la gente sienta que hay un país detrás que quiere ayudarle a salir adelante", dijo el chileno.
Terminada la Davis, González pidió un permiso especial a la ATP para que le permitieran ausentarse del Masters 1000 de Indian Wells y seguir la gira de apoyo a sus compatriotas. "Ir a los lugares era una señal de unidad, para decirles que no están solos; un mensaje de esperanza".
"Todas las banderas arriba que vi me dieron energía para lo que quiero hacer. Víctimas fatales hubo muchas, destrozos materiales también. Todos queremos ayudar a que las ciudades vuelvan a nacer mejores que lo que eran antes. Hay que poner actitud y voluntad para la reconstrucción".
"Dichato, el último lugar donde estuve, era de verdad impactante. Inclusive allí vi tanta cantidad de gente con optimismo, que uno no sabe de repente por dónde empezar".
González apela a un mensaje que mezcla optimismo con deseo de unidad.
"Uno vio 'Chile ayuda a Chile', en el escenario juntos a (Michelle) Bachelet con (Sebastián) Piñera. Es una señal muy importante que tenemos que ver, no importa cuál sea tu forma de pensar, signo político o equipo de fútbol... Todos tenemos el mismo norte y debemos ir juntos para allá".
El próximo paso de González será, entonces, la exhibición del sábado 3. Tras su victoria en primera ronda de Miami frente al surcoreano Yen-Hsun Lu, "Feña" tomó el micrófono en la cancha para hacer el anuncio e invitar a colaborar.
"Con la gente que conozco alrededor del mundo, tengo la posibilidad de colaborar de esta manera. Ojalá que ese día la cancha se llene de chilenos. Guga (Kuerten) y Andy (Roddick) están haciendo un gran esfuerzo por nosotros", destaca.
"Será un momento de diversión, pero que servirá para una causa muy importante", afirma, y la voz se le entrecorta una vez más.