Marcelo Ríos está por estos días abocado a temas como el nacimiento de su nuevo hijo y al desarrollo de sus empresas. De tenis, poco y nada, salvo sus prácticas en el club Providencia. Ese letargo, sin embargo, no será eterno, pues el 7 de abril de 2009 tendrá al frente un rival activo, top ten y con nuevos bríos para la temporada que se viene. Se trata de Andy Roddick, el estadounidense número ocho del mundo y dueño del saque más potente de la historia.
¿Por qué el "Chino" y no Fernando González? El productor del duelo, Piero Zoffoli, de One Fashion Manegement, responde: "A Marcelo todos lo quieren ver y muchos tenistas, incluso, han dicho que pagarían por verlo en acción. Fue todo un éxito contra Andre Agassi y Pete Sampras (ayer anunció que jugará la categoría seniors en Wimbledon)".
No sólo eso, ya que hay dos hechos que echaron por tierra el duelo entre González y Roddick: la primera raqueta nacional estará a esa fecha jugando en el circuito y, además, no se vio con buenos ojos la opción de enfrentar al estadounidense, debido a que se trata del nuevo pupilo del ahora ex técnico del de La Reina, Larry Stefanki, lo que podría generar algo de "morbo". Las relaciones entre ambos jugadores, en todo caso, son muy buenas.
"A-Rod" tendrá una cargada agenda el día del enfrentamiento, que contará con una clínica para menores, una conferencia de prensa, reunón con auspiciadores y la visita a una fundación. Y su paso por Chile lo cumplirá acompañado por la modelo Brooklyn Decker, con quien se casará la semana siguiente al duelo.
El lugar de la exhibición aún no está definido, aunque se adelantó que se jugará en cancha de cemento y ante 12 mil personas. ¿Escenario probable? El Movistar Arena, en el Parque O'Higgins.
RIVAL COMPLEJO
El "Chino" no tiene un muy buen recuerdo del mejor jugador norteamericano de los últimos seis años. Las dos veces que lo enfrentó (ambas en 2001) perdió: en la ronda de 64 en el Masters Series de Miami y en los cuartos de final en Washington.
El saque de Roddick, por lo demás, genera gran atención, considerando que es el dueño del primer servicio más potente de la historia, con 249 kilómetros por hora, el que logró a mediados de 2004.