El sodio es un mineral necesario en la dieta de las personas, pero su exceso puede incrementar los riesgos cardiovasculares y su uso adicional en las comidas no es requerido por el organismo.
Es por eso que resulta importante limitar el consumo de sal para cuidar la salud, ya que es conocido últimamente que su ingesta excede muchas veces las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 5 gramos por día.
En el sitio de Fitness y Nutrición, Vitónica, se proponen entonces una serie de trucos para reducir la ingesta de sal en las comidas en la dieta.
QUE EVITAR
Es recomendable evitar los alimentos ahumados, debido a su alta concentración de sodio para conservarlos.
Además, es necesario no consumir alimentos embutidos, ya que suelen tener gran cantidad de sodio en su composición. En su reemplazo puede consumirse por ejemplo, carnes cocidas y fileteadas, para reducir también el aporte de grasas en las dietas.
Los caldos concentrados contienen comúnmente glutamato monosódico, también llamado sal china, un aditivo rico en sodio que concentra el sabor y por ello, con sólo un poco aliña las comidas.
SUSTITUIR
Es preferible incorporar una alta cantidad de verduras en la dieta. Las hortalizas frescas aportan un alto contenido de sodio por sí mismas, por lo que es recomendable que si se quiere reducir la sal en un plato, se incluya una ensalada fresca para darle un toque más salado a las comidas.
Agregar hierbas y condimentos a las comidas puede darles sabor sin la necesidad de incorporar sal. Lo que tendría un beneficio adicional, si se piensa que muchas especias benefician la salud y pueden calman el apetito por su sabor.
Para reemplazar de manera saludable el consumo de sal, se recomiendan aquellos alimentos ricos en sodio que son catalogados como "sin sal agregada", es decir, que sólo poseen su sodio natural. En ese caso, las galletas, los quesos, el pan y los aderezos con esa etiqueta pueden ayudar a sustituir el consumo de sal extra y por ende, la retención de líquidos y los problemas cardíacos.
ESTUDIOS
En un artículo publicado recientemente en la revista "British Medical Journal", un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, dieron a conocer los resultados a largo plazo de la reducción de sodio en la dieta sobre la prevención de las enfermedades cardiovasculares, como las cardiopatías y los accidentes cardiovasculares.
Aunque existen pruebas concretas que demuestran que la reducción de la sal en la dieta baja la presión arterial, hasta ahora los resultados de los estudios dirigidos a comprobar si esta reducción disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares no habían sido concluyentes.
Los autores siguieron la evolución de dos poblaciones de participantes en dos ensayos clínicos, concluidos en los años 90, que habían sido diseñados para analizar el efecto de la reducción de sal en la dieta sobre la presión arterial.
HIPERTENSION
Todos los participantes tenían presión arterial en los límites superiores de la normalidad (pre-hipertensión), por lo que se encontraban en niveles elevados de riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular.
Unos 744 individuos participaron en el Primer Ensayo Clínico que fue completado en el año 1990. Y 2.382 participaron con el Segundo Ensayo Clínico completado en el año 1995.
Los participantes redujeron en ambos ensayos el aporte de sodio en la dieta entre un 25% y un 35%, en comparación con un grupo de control que no redujo el aporte de sal.
En total los autores obtuvieron información de 2.415 participantes, 200 de los cuales presentaron problemas cardiovasculares.
Los resultados señalaron que en los individuos pre-hipertensos la reducción de sal en su dieta disminuye en un 25% en riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular a lo largo de los 10-15 años de seguimiento. Se observa también una disminución del 20% de la mortalidad.