Los pies de una persona recorren un equivalente a tres veces la vuelta a la tierra a lo largo de su vida. Son los únicos capaces de llevarnos a cualquier lugar, soportan el 120% del peso del cuerpo y absorben más de 1.000 toneladas de presión por cada 10 kilómetros.
Son, sin duda, la zona que más estrés sufre con cualquier actividad y, sin embargo, es la que menos atención y cuidados le damos.
Según un estudio sobre higiene y salud podal realizado en España, uno de cada tres españoles que practica deporte no se lava bien los pies tras la práctica del ejercicio ni se corta correctamente las uñas.
Más de la mitad han padecido ampollas y durezas (52,3% y 58,1%) y un 27,1% asegura tener exceso de sudor y mal olor, cifra que llega al 50,9% en el caso de los deportistas profesionales.
Con respecto al cuidado que le dan hombres y mujeres por separado, la encuesta refleja que las mujeres se cuidan más los pies que los hombres. El número de mujeres que se hidratan sus pies a diario y utilizan semanalmente algún sistema de 'peeling' dobla al de los varones. No obstante, son ellos quienes padecen más problemas de sudor y mal olor, así como infecciones por hongos.
CONSEJOS
Ante la poca importancia que le concedemos a nuestros pies, aquí van unos sencillos consejos para que la situación mejore.
- Lo más importante es lavarlos bien con jabón neutro y secarlos a conciencia, pasando la toalla entre los dedos.
- Cortar las uñas rectas con unas tijeras de punta redondeada, tratarlos con productos específicos y extremar las precauciones en piscinas y duchas públicas, con el uso de sandalias.
- Es importante cambiar habitualmente de calzado, algo a lo que los deportistas "no están muy acostumbrados, ya que muchos siguen usando zapatillas en su vida diaria, cuando no están entrenando.
- Hacer una visita anual al podólogo, al igual que acude al dentista o a otros especialistas, para prevenir complicaciones.
BOTIQUÍN BÁSICO
De acuerdo a los podólogos a cargo del estudio español, el 'botiquín' adecuado para una correcta higiene, debe contar con cosas tan básicas como agua, jabón neutro, una toalla de uso individual y crema hidratante específica, "ya que la piel del pie es cuatro veces más gruesa que la del resto del cuerpo, de ahí que se deshidrate y aparezcan las durezas, el problema más frecuente entre los deportistas españoles, y que requiera productos propios", explica Carmen Naranjo, podóloga y coordinadora del trabajo.