Luego de una intesa jornada de trabajo la piel tiene un tono grisáceo y un aspecto poco saludable, lo que es normal, pensando que se ha estado, por ejemplo, muchas horas frente a un computrador y bajo luces artificiales en una oficina.
El sitio Vogue.es publica recientemente que limpiar la cara con toallas calientes antes de aplicar una crema hidratante y una base de maquillaje, ayuda a devolverle la luminosidad a la piel facial.
Para ello, se pueden empapar las toallas con agua caliente y estrujarlas para evitar el exceso de líquido. Luego se realiza un delicado masaje con ellas y así se eliminan fácilmente impurezas y células muertas.
TOALLAS CALIENTES
En tanto, el portal Bellezapura.com recomienda otra receta de limpieza facial igual de sencilla y sin costos, y que también utiliza agua como una especie de leche limpiadora.
Para ello se toman dos recipientes, en uno se pone agua fría con cubos de hielo y en la otra agua caliente, sólo a una temperatura tolerante a la piel. En cada uno se introduce una pequeña toalla, entonces se aplica primero la toalla fría extendida sobre la cara por unos segundos y luego la caliente.
Aunque ambas deben estar perfectamente estrujadas y se deben presionar levemente por el rostro, comprimiendo sobre las zonas que más se ensucian, como la nariz, frente, pómulos y mentón. De esa manera la piel se estimula por los cambios de temperatura.
De hecho, después de este procedimiento se pueden extraer más fácilmente algunas impurezas, obviamente con un pañuelo de papel, para no dejar marcas. Además, es recomendable realizar esta limpieza profunda una o dos veces por semana.