1. Antes de mirar las calorías, hay que fijarse en la calidad de los alimentos. El clásico pan con mantequilla sólo aporta grasas e hidratos de carbono, mientras que medio melón calameño aporta fibra y betacaroteno, una provitamina excelente para la piel, porque la protege y le da color.
2. El té verde helado con limón, si lleva como sucralosa o stevia, endulzantes que pueden ser consumidos por niños y embarazadas, es una bebida ideal, porque es nutritiva y sabrosa. Sirve para sustituir el consumo de bebidas con cafeína, que producen ansiedad, estimulan la adrenalina y provocan más hambre y ganas de comer hidratos de carbono.
3. Los berries son meriendas adecuadas para mujeres en la etapa de menopausia, porque tienen altas concentraciones de antioxidantes y fitoestrógenos. Para no engordar, no hay que comer más de 3/4 de taza.
4. El yogurt natural es un buen aporte de calcio y proteínas, y tiene muy bajo contenido en grasa. Si se congela, es un gran sustituto de helados.
5. La manzana tiene una alta concentración de pectinas, sustancia parecida a la fibra que ayuda a bajar el colesterol. Como es de bajo índice glicérico, mantiene la sensación de saciedad. Si se combina con frutos secos –no más de dos nueces o seis avellanas, que aportan fibra, calcio y ácidos grasos saludables para el corazón–, el resultado es una colación inmejorable.