Los castillos medievales y las construcciones que tienen siglos de vida, son las preferidas para los turistas. En Polonia, cerca del río Trzemna se encuentra el Castillo Goluchòw, situado dentro de un enorme parque de 160 hectáreas, que cuenta con árboles, arbustos y estatuas, que han sido traídos desde todos los rincones del mundo. Así como de una pequeña capilla donde descansan los restos de Izabela Dzialynska, una de sus dueñas .
El castillo de origen medieval conserva su estilo renacentista, construido en la segunda mitad del siglo XVI, fue un encargo de la familia Leszczynski pero cambió de dueños tres siglos después.
En sus inicios era una estructura utilizada para defenderse en la guerras, pero cuando éstas ya no fueron tan frecuentes, sus dueños lo reformaron con un estilo renacentista francés, que era la moda en el siglo XIX.
RESIDENCIA DE LUJO
Luego de su remodelación el castillo tomó la fisonomía de los palacetes italianos y se convirtió en una residencia de lujo tanto por fuera como por dentro.
Aunque actualmente cuenta con adornos y una fachada modernizada, los salones interiores lograron mantener detalles arquitectónicos de sus orígenes medievales.
Toda esta nueva decoración estuvo a cargo de su nueva dueña, Izabella Dzialynska, quien conservó el apellido original del castillo, Lesczcynzski.
MUSEO HISTORICO
Además de ser una casa habitable, el castillo se convirtió en un museo porque esta Dzialynska tenía una amplia y variada colección de pinturas, artesanías, muebles y tapices, considerada la más numerosa y valiosa de Polonia, aunque después de la Segunda Guerra Mundial, sólo una pequeña parte se salvó.
Luego de 1962, al finalizar una completa restauración al castillo, que lleva por nombre Goluchòw, se abrió al público. Sus visitantes pueden observar en sus salas objetos de arte antiguos, un salón gótico, un salón de viejos portaretratos de la realeza y la nobleza polaca, como también de gente de la República, esculturas, hogares de estilo renacentista, cielos rasos con decoraciones y muchos muebles, adornos, pinturas que recorren la historia artística polaca desde siglo XVI hasta el siglo XVII.