Con mucha calma se ha tomado el alemán Michael Schumacher la "guerra verbal" que ha venido sosteniendo con el brasileño Rubens Barrichello respecto algunos polémicos hechos del pasado y de la tensa relación que tenían cuando ambos eran compañeros en la escudería Ferrari.
De acuerdo a las versiones de prensa, "Rubinho" habría proferido algunas palabras despectivas durante una salida de ambos a una discoteca en Brasil, dunrate el evento de karts benéfico realizado en Sao Paulo por el local Felipe Massa, además de reflotar la antigua polémica sobre el adelantamiento en el GP de Austria de 2002.
Tras terminar la carrera de karting, Barrichello dijo que "parecía que Schumacher estaba en una guerra. Tal vez se ha olvidado que ahora está en Brasil".
Schumacher no acusó el golpe, y a través de un medio germano aseguró que su ex compañero "es así. Se queja sea el ganador o el perdedor".
De todos modos, Barrichello agregó en las últimas horas que "no tengo nada personal en contra suya (Schumacher). Es un piloto excepcional. Lo que he dicho ha sido la verdad. Sólo quería decir que yo podría haber conseguido muchas más cosas con Ferrari en Brasil bajo circunstancias diferentes".