El estadounidense Lance Armstrong confirmó esta tarde que estará presente en la próxima edición del Tour de Francia, prueba que es considerada una de las más exigentes del ciclismo.
Portavoces del deportistas fueron los encargados de ratificar la información, que hasta ahora sólo se manifestaba como un trascendido, pues el texano recién está volviendo a la actividad tras un breve retiro.
El estadounidense, que ha ganado en siete oportunidades la prueba, mantenía en duda su participación, pues especificó que podría existir animadversión en su contra, debido a las suspicacias de dopaje en su contra.
El ciclista, de 37 años, anunció en septiembre su regreso a la alta competición después de abandonar el ciclismo profesional hace tres temporadas, tras conquistar su séptima 'Grande Boucle' en 2005.