La crisis de juego de los equipos de la NBA ya dejó al cuarto entrenador despedido después de que los Timberwolves de Minnesota le comunicaron hoy lunes a Randy Wittman que no seguiría más en el cargo.
Su sustituto será el veterano Kevin HcHale, que tendrá que dejar su puesto de vicepresidente de operaciones para dedicarse de nuevo a recuperar a un equipo que él mismo rompió con el traspaso en el 2007 del alero Kevin Garnett a los Celtics de Boston.
Los Timberwolves, con jugadores jóvenes y en plena fase de formación, sin ninguno hasta el momento establecido como el líder del equipo, tienen marca perdedora de 4-15 y cinco derrotas consecutivas.
McHale llega de nuevo al banco para esta vez ser entrenador a tiempo completo y hasta el final de temporada, y todo parece indicar que, dependiendo de como haga las cosas al final, seguirá o no en el cargo y en la organización a la que llegó en 1993.
La decisión de McHale, que cumplirá 51 años el próximo 19 de diciembre, llegó después que el dueño del equipo, Glen Taylor, se lo pidió y como sucedió en la temporada del 2004-05 cuando despidieron a Flip Saunders, el ex jugador de los Celtics no tenía mucho interés en dirigir al equipo.
McHale tiene que hacer frente a una situación deportiva que el mismo ha creado como responsable directo en la contratación de jugadores y selección en los sorteos universitarios.
Al margen del desmantelamiento que hizo con la salida de jugadores de la talla de Garnett, también se le ha criticado por las elecciones de los jugadores universitarios como preferir Randy Foye por Brandon Roy y el pasado junio a Kevin Love por O.J.Mayo.