Más de 30.000 personas acuden cada día durante esta semana a la Feria de la Moda de China, en Pekín, un acontecimiento que ha logrado superar la crisis económica.
En un espacio de 100.000 metros cuadrados se trata, según los organizadores del evento, de que "la compañías chinas de textil y complementos se sientan confiadas y entren en la nueva era del desarrollo".
Francia, Corea del Sur, Japón o Finlandia poseen amplios pabellones, a través de los cuales los chinos pueden ponerse al día de las últimas tendencias en moda de estos países.
Firmas internacionales como Calvin Klein Collection o Valentino presentan sus colecciones en esta exhibición.
"China es un país puntero y ve en el extranjero, en cuanto a imagen y producto, frescura e inversión. Necesitan otras ideas, otros conceptos", explicó Luis Bhamonde, propietario de la marca textil "The Bay" y única firma española presente en la Feria de Pekín.
"El mercado europeo está muy parado por la crisis, pero aquí ni se nota. Todo el mundo habla de volumen, volumen y volumen", dice.
Según el empresario español, "en España un cliente se puede acercar a un expositor y si le gusta un producto te lo compra, pero aquí no. Aquí te hablan de una tienda entera".
La moda, junto al calzado, es uno de los pocos sectores que ha mantenido un crecimiento de las exportaciones a principios de este año, creciendo en enero un 5,7% con respecto al año anterior.