Una idea muy clara, poco presupuesto, una antiquísima casa y ocho meses de trabajo dieron como resultado el recientemente inaugurado Hostal Dominica. Todo partió cuando Juan Ignacio Valenzuela y Francisco Dargenio dejaron de fantasear con la ocurrencia de tener un hostal propio y decidieron hacerlo realidad. Lo primero era encontrar un lugar que tuviera las características para ser transformado en un hostal y que esa remodelación conformara también la identidad del lugar: “Sentíamos que teníamos que desarrollar, entre todos, un producto que generara identificación y una personalidad. El mobiliario tenía un rol fundamental, y no queríamos que lo acotado del presupuesto nos redujera las posibilidades del diseño”, comenta Cristián Larraín, arquitecto de la oficina Mapa Arquitectura.
Una antigua casona de Bellavista, ubicada a los pies del cerro, fue la elegida para darle vida a este proyecto, siempre pensando en rescatar lo más posible de su historia. Se encontraron con todo tipo de sorpresas, ya que la casa tenía espacios en muy mal estado, pero todos fueron capaces de sentir el potencial que podía alcanzar al ver los grandes dormitorios originales, la altura de los techos y un parqué increíble.
Cristián cuenta, que en términos de arquitectura, “lo que se hizo fue que todas las circulaciones se transformaron en túneles hechos con madera de pino, que condujeran a estas ‘maravillas antiguas’ que estaban en distintos lugares dentro de la casa”. Que la madera de pino fuera revistiendo muros, techos y que fuera también la protagonista en la construcción del mobiliario, fue una condición que se puso el grupo de arquitectos debido a lo limitado del presupuesto con que debían trabajar. Pero fue ese mismo material el que le dio una identidad única, que los pasajeros han sabido apreciar: “Lo encuentran muy distinto a todo lo que han visto y muchas veces dicen sentirse como en un capullo. Muchos vienen por dos días y terminan quedándose por dos semanas”, cuenta Juan Ignacio Valenzuela, uno de los dueños.
Algo fundamental en las habitaciones era crear un ambiente íntimo, que se convirtiera en un espacio personal y funcional. Los muebles que conforman los dormitorios son los que actúan también como separadores del espacio e incluyen clóset y velador para cada huésped. Todo está hecho de pino, siguiendo el concepto de lo simple y natural que reina en toda la casa. www.dominicahostel.com