Es 11 de marzo de 2009. Atardece en la Ciudad Empresarial. Rosario Sánchez, diseñadora integral de 27 años formada en la UC, y Verónica Sequeira, una chica argentina de 30 años que estudió organización de eventos en su país, corren y corren por el BulevArt, como se llama ese anfiteatro con graderías y pasarela que está en este centro de negocios capitalino, específicamente en Avenida del Parque 4860. Se sienten nerviosas, porque están ajustando los últimos detalles del primer evento que gestionaron con su empresa Pes: un desfile al que llamaron Hecho en Chile y +. Esperan unas 200 personas. Pero, gracias a esa poderosa red de contactos que es Facebook, llegan unas 450. Y todas aplauden a rabiar mientras ven a algunas de las modelos más cotizadas del momento –como Clarissa Casciano, Renata Ruiz o Xamira Zuloaga– desfilando las propuestas para este Otoño-Invierno de varios diseñadores independientes nacionales.
“La iniciativa nació al ver que existía un área de gran calidad disponible en la Ciudad Empresarial y que, por otra parte, el diseño necesitaba de ese espacio para llegar a la gente, mostrarse y crecer”, cuentan las organizadoras, felices porque ya se acerca la segunda parte de este proyecto, que se hará en el mismo lugar de la primera versión a principios de junio. “Tendremos una carpa, así es que la cosa va sí o sí. No se suspende por lluvia”, acota Rosario.
Animadas por el éxito obtenido en marzo, Rosario y Verónica decidieron que Argentina protagonizara esta segunda versión. Pero ¿cómo? ¿El evento no se llama Hecho en Chile? Sí, pero eso no significa que se cierren a nada. “El nombre lo tomamos de las etiquetas de ropa, como cuando compras algo que dice Made in China”, explica Rosario. Pero le agregaron la frase “y +”, para sugerir que ella y su socia están abiertas a expandirse hacia nuevas fronteras, tanto geográficas como creativas. Empezar por nuestros vecinos era lo lógico: Argentina nos lleva años de delantera en lo que al desarrollo de la moda independiente se refiere y, además, Verónica nació allá –en Chile se instaló recién en noviembre–, cosa que indudablemente facilita mucho la producción.
Con la idea de hacer “un mini Palermo Soho en la Ciudad Empresarial” (así lo define Rosario), Verónica aprovechó una visita a su familia para contactar talentos, nuevos y consagrados, que están protagonizando la movida de la moda bonaerense o “indumentaria”, como le dicen allá. Gente que se la juega por lo original, por el anti-uniforme, por el fin de la serialización y la falta de exclusividad. Gente que cree que la ropa debe tener algo de humor, de nostalgia o de atrevimiento. Gente para la cual la creatividad es un valor intransable y que diseña para un público que ama salir de lo establecido, sin caer en excesos que alejan a la moda de la funcionalidad y de lo bello.
Ocho marcas fueron las que aceptaron la invitación a mostrar lo suyo, tentadas por las dos plataformas disponibles para ello: un desfile gratuito –que será el jueves 4 de junio, a las 19:30 horas, seguido por un cóctel ambientado con música electrónica– y una feria de tres días, abierta de 11 a 19 horas.
La mayoría de los diseñadores argentinos participantes tiene tienda o showroom en el barrio de Palermo, epicentro de la moda independiente de Buenos Aires, y distribuye a través de las tiendas multimarca, que buscan llevar algo de la seductora onda de Palermo a las provincias. Es el caso de No Rutina, cuyos diseños trabajan con la superposición de referencias históricas, dando lugar a prendas atemporales en las que abundan los estampados exclusivos; de La Cofradía, marca creada por una ex jefa de producto de la empresa Akiabara, que aquí trabaja con su marido en ropa de cuero de acabado artesanal; de Miss Malibú, que presentará una colección marcada por los lazos; de Maggie Selzer, quien promete sorprender con sus tops hechos con corbatas italianas recicladas y sus vestidos inspirados en princesas galácticas, y de Dam, una de las primeras marcas que se instaló en el barrio de Palermo, a fines de los años 90. Su gestora, Carola Besasso, estudió arte en Ámsterdam y desde que llegó de regreso a su país ha ganado fama por la fuerte personalidad que tiene su propuesta.
Sin duda, uno de los participantes trasandinos que más promete es Colombas: la actriz Halle Berry usó ropa de esta marca en la película Things we Lost in the Fire (Susanne Bier, 2007), donde actúa junto a Benicio del Toro. Fundada en 1997 por los diseñadores Paula Yacub y Leonel Halpern, la marca Colombas se especializa en la innovación a partir del tejido y los hilados. Es, además, la más internacional de las convocadas: sus productos pre-industriales, que incorporan producción artesanal, se venden en Milán, Roma, Marbella (España), Quito y Frankfurt, y también en Chile, en escogidas boutiques de Santiago, Concepción y Punta Arenas.
A ellos, se suma una quincena de jóvenes chilenos que hacen o traen ropa (y cuyos productos estarán a la venta con un 20 por ciento de descuento para suscriptores de La Tercera). En su mayoría, se trata de chicas muy jóvenes que comercializan sus trapos a través de Facebook –como los vestidos Capital Clandestino, los leggins de Tienda C y los accesorios de Rompan Todo– o en tiendas de dos sectores vinculados con el consumo de moda: la comuna de Vitacura y el barrio Lastarria. Algunas ya tienen algún nombre ganado en el circuito fashion local, como Katia Reznik, conocida por sus accesorios de cuero con estampados originales; Karina Latorre, cuyas propuestas han sido reseñadas en blogs de moda como Quintatrends o Zancada, y Fran del Solar, modelo que trae desde otros países ropa de diseñadores emergentes y también ropa usada seleccionada. Otras, en cambio, están recién comenzando y esperan con ansias esta prometedora vitrina.
Casi todos ellos participarán en el desfile, para el que están confirmadas varias modelos de primer nivel, que serán maquilladas por Bernardita Cerveró: Xamira Zuloaga, Vanessa Ceruti, Eva Siebert, Delfina Fantini, Renata Ruiz, Greicy Finger, Susie Reid, Katy Sosemann, Josefina Avilés y la propia Fran del Solar.
Pero lo más esperado, sin duda, es la participación de la diseñadora Pola Thomson, quien presentará en este desfile, por primera vez, la primera colección que lleva su nombre. Tras crear hace ocho años la marca Pituqui Pinaqui, Pola se ha convertido en un verdadero ícono de la moda local por su propuesta de aires ochenteros, cargada de ironía, que ella autodefine como “moda callejera progresiva”. El año pasado presentó la colección El Secreto de la Pirámide, con mucho dorado y formas triangulares. Ahora, promete mucha simetría, ropa llena de volúmenes y tops que parecen un cruce entre poleras y corsets, pero de líneas rectas. Todo con mucho negro y sofisticación.
Pero no se trata sólo de ver, vitrinear y comprar, sino también de aprender de moda, y para eso el evento contempla dos ciclos de charlas, a cargo del afamado centro Espacio Buenos Aires, que ofrece capacitación en moda, diseño y artes aplicadas. Se trata de dos cursos de tres sesiones cada uno, dirigidos por dos reputados profesores que viajarán a Chile especialmente para esta ocasión: María Luisa Esteves, creadora de dos marcas propias –una de ropa y otra de accesorios– que ha trabajado en producción de moda para La Nación, Falabella Argentina y esa apreciada biblia de la moda que es la revista Catalogue Book; y Juan Martín Salazar, colombiano avecindado en Buenos Aires que tiene una marca propia, Noveno Efe, y vende en Argentina, Colombia y Brasil.
Los temas abordados son muy atractivos. Un ciclo se dedica al coolhunting, y está pensado para ayudar a los que se están iniciando en el mundo de la moda a adelantarse a las tendencias que vienen a corto y mediano plazo. El curso es un resumen del que se da en Espacio Buenos Aires, donde dura cuatro meses. El otro ciclo recoge diferentes aspectos relacionados con el asesoramiento de imagen. “El primer día se hablará de las tendencias en maquillaje 2009-2010; el segundo, sobre cómo se determina el estilo de cada persona, los tipos de silueta y de cuerpo, con tips y consejos para cada caso; finalmente, se revisarán los básicos necesarios para armar looks con sello 2010. Son contenidos que se ofrecen en diferentes cursos en Buenos Aires, pero aquí estarán adaptados a nuestra realidad”, explica Rosario Sánchez.
Las charlas, que se realizarán en el Hotel Radisson de Ciudad Empresarial, son las únicas actividades vinculadas con el evento Hecho en Chile y + en las que hay que pagar. Pero no es excesivamente caro: el curso de coolhunting cuesta 25 mil pesos; el de asesoramiento de imagen, 15 mil. Además, dos suscriptores de La Tercera pueden entrar por el precio de uno. Y quienes asistan los tres días seguidos recibirán un certificado de Espacio Buenos Aires, acreditado por la Universidad del Pacífico. Las entradas se venden en esta universidad, en la tienda Porquetevistes (Gertrudis Echeñique 360) y en Nails & Secrets (El Trovador 4379, Las Condes).
Para los que no puedan asistir, Rosario y Verónica ya están barajando las cartas de su próxima jugada. Para el 30 de septiembre, prometen un evento similar, claro que esta vez con el calor como protagonista de las propuestas. Y, en diciembre, cómo no, una feria navideña. Todo indica que será imperdible.