El piloto Ricardo Mortara y dos tripulantes despegaron hoy del aeropuerto de Ginebra en dirección Este con el objetivo de intentar batir el récord mundial de rapidez en dar la vuelta al mundo para la categoría de aviones de entre 9 y 12 toneladas de peso en el despegue.
El despegue tuvo lugar a las 7.12 hora local sin ningún contratiempo, según informó a Efe Fanny Eternod, del equipo de prensa del aventurero.
El anterior récord había sido establecido por el piloto estadounidense Steve Fossett el 11 de febrero de 2006, y para superarlo Montara y su tripulación deberán regresar a Ginebra en menos de 67 horas, 1 minuto y 10 segundos.
Montara, de 62 años, viaja acompañado de su hijo Gabriel, de 28 años, y del francés Flavien Guderzo, de 26.
Pero a diferencia de Fossett, que voló con un avión construido especialmente para la ocasión y costó millones de dólares, el Virgin GlobalFlyer, Mortara lo hace en un Rockwell Sabreliner 65, que se encuentra en la misma categoría de peso que el GlobalFlyer pero se fabrica en serie y data de 1980.
Este avión se utiliza habitualmente para el transporte de pasajeros en condiciones confortables y es incapaz de dar la vuelta al mundo sin escalas, algo que sí hizo Fossett.
VIAJE CON ESCALAS
Por ello, Mortara efectuará diez escalas para repostar planificadas con precisión. Durante estas paradas, el cronómetro seguirá en marcha, por lo que la tripulación ha calculado que no podrán durar más de 40 minutos cada una.
El Sabreliner atravesará el espacio aéreo de 33 países y recorrerá una distancia de 36.700 kilómetros.