El estrés postraumático que muchas personas tienen aún debido al terremoto, podría acabarse si se comprueba la eficacia de este fármaco en humanos. Este medicamento induce la sensación de seguridad y elimina el temor en el cerebro y fue probado en ratas por científicos que pertenecen al Campus de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.
En un informe publicado por la revista Science, los investigadores señalaron que la clave farmacológica es la administración de un llamado factor neurotrópico derivado (BDNF) que llega a la corteza prefrontal de los roedores y produce tales efectos.
Este método sería positivo para aquellas personas con trastornos de ansiedad. Según los mismos científicos, el factor principal de este problema es la imposibilidad de eliminar o reducir el miedo.
"Nuestro descubrimiento sugiere que al aumentar el BDNF en los circuitos de la corteza prefrontal se puede reducir el trastorno de estrés postraumático y tal vez otros como las adicciones" al tabaco, el alcohol o las drogas, señaló Jamie Peters, quien colaboró en el proyecto.
"El efecto es similar al del reflejo condicionado. La sustancia sustituye al entrenamiento", dijo Gregory Quirk, siquiátra y autor principal del estudio.
El ESTUDIO
Los investigadores crearon en las ratas algo similar al estrés postraumático. En un comienzo, cada vez que activaban un sonido específico, realizaban una pequeña descarga eléctrica en las patas de los roedores.
Tiempo después, al escuchar sólo el sonido determinado, sin reciber la descarga, los animales se quedaban inmóviles por la asociación que tenía aquel sonido para ellas.
Posteriormente inyectaron el fármaco directamente al cerebro, justo en la corteza prefrontal. Nuevamente sonaba el timbre. Sin embargo, esta vez las ratas seguían en movimiento. El miedo asociado al sonido había desaparecido. No temían otra descarga eléctrica.