Gran Bretaña contará con un innovador sistema de trenes de alta velocidad, que alcanzará los 320 kilómetros por hora, inspirado enteramente en los trenes bala de Japón.
El ministro de Transporte británico, el lord Andrew Adonis, afirmó que las autoridades destinarán unos 30.000 millones de dólares para crear en los próximos años la línea ferroviaria que reduzca el viaje de Londres a Manchester, una de las rutas más congestionadas del país, de dos horas a sólo 80 minutos.
El plan fue aprobado por Ian Coucher, el director de la compañía ferroviaria británica Network Rail.
"Gran Bretaña tiene mucho que aprender de Japón acerca del sistema ferroviario de alta velocidad. En Japón ha sido una fuerza poderosa para la regeneración económica y el orgullo nacional. Podría pasar lo mismo en nuestro país", subrayó el lord Adonis.
Mientras, el gobierno británico tiene previsto publicar este año un informe sobre la viabilidad de un sistema de trenes bala.
Según el ministro de Transporte británico, existen muchas similitudes entre Gran Bretaña y Japón, principalmente debido a las cortas distancias entre ciudades y los altos niveles de congestión.
El gobierno japonés introdujo en 1964 los primeros trenes bala, que en la actualidad alcanzan velocidades de hasta 300 kilómetros por hora. En la actualidad ese sistema une 10 ciudades y es utilizado por 1.600 pasajeros por tren, con una frecuencia de cinco minutos.
Y ahora Gran Bretaña, que ha visto aumentar el número de pasajeros ferroviarios en un 8 por ciento anual, ha decidido copiar el ejemplo de Japón.
Según el lord Adonis, el nuevo tren bala británico podría conectar a las principales ciudades del país con el aeropuerto internacional de Heathrow, en Londres, como también con otras ciudades de Europa.
En caso ser exitoso, la red podría extenderse a Edimburgo, Leeds, Newcastle upon Tyne, Cardiff y Bristol.