Un innovador método de terapia asistida con perros es el que han desarrollado los funcionarios del Centro Especial de Adiestramiento Canino (Ceac), quienes a través de la canoterapia han tenido positivos resultados en su tratamiento médico.
Desde principios de abril de este año que se realizan estas sesiones en la Fundación Pequeño Cottolengo, ayudando con ello a los terapeutas en su labor de estimulación sensorial y contribuyendo a mejorar la calidad de vida de los menores que presentan deficiencias mentales profundas y dificultades físicas.
El padre Gustavo Valencia, quien dirige este centro, valora la ayuda que semanalmente entregan los funcionarios de Gendarmería a la recuperación de los niños, mediante estos talleres de terapia asistida con perros.
En ese sentido el religioso destaca que “es una ayuda significativa a su rehabilitación, ya que desde los juegos con los animales se produce un incentivo a nivel kinésico, se les anima para que realicen movimiento, lo que los ayuda a superar ciertas atrofias, y a la vez es un estímulo en lo afectivo”.
Por su parte Fedona Santander, terapeuta quien ha seguido de cerca el proceso de los niños, señala que “han desarrollado destrezas sociales en la relación con los perros, al interactuar con ellos y con los funcionarios, constituyéndose en una eficaz herramienta de motivación, que les ha permitido mediante el ejercicio mejorar problemas motrices”.
El Centro Especial de Adiestramiento Canino ha adiestrado especialmente ejemplares para esta especialidad de canoterapia, en tanto está contemplado en la malla pedagógica del curso de formación, el entrenamiento de perros con las habilidades necesarias para participar en las acciones de terapia con personas con discapacidad.
EN DISTINTAS CIUDADES
A comienzos de este año Gendarmería determinó colaborar con la Fundación Pequeño Cottolengo y a lo largo del país con instituciones similares. En Arica, el Equipo de Canes Adiestrados (unidades que trabajan en las unidades penales) participó en el Programa Multidéficit del Centro Teletón de esa ciudad, que incorporó la interacción de niños con mascotas con el propósito de crear un efecto motivador y de estímulos desde el contacto directo con los animales.
En la actualidad son cuatro ejemplares, tres labradores y uno mestizo, que participan en la terapia en el centro de Cerrillos todos los días martes de 10 a 12 horas.
El jefe de la Ceac mayor Hernán Villarroel señaló que “la iniciativa significó una responsabilidad mayor que nos obligó a capacitarnos en las tareas propias de la terapia, tomar conocimientos sobre las distintas enfermedades que afectan a los menores y preparar a los animales para esta actividad especial. Los avances de los niños, que para algunos pueden ser menores, como mover una mano o dar algunos pasos, para nosotros y las terapeutas son excelentes resultados que en verdad nos emocionan”.
El uniformado de Gendarmería hizo un llamado a cooperar con la donación de perros, los que luego de una evaluación técnica y fitosanitaria pueden ser aceptados y preparados para participar en la canoterapia.