La valvulopatía mitral mixomatosa que mantiene hospitalizado al diputado Pablo Lorenzini y que le provocó una infección en la sangre, es una patología para muchos desconocida, a pesar de que está presente en una gran cantidad de personas.
Así lo afirma el cardiólogo Paul Mac Nab, especialista de la Clínica de la UC de San Carlos de Apoquindo, y que señala que más que una enfermedad es una característica genética de las personas, que mayoritariamente no da síntomas ni molestias, aunque en otras sí se manifiesta, como lo ocurrido en el caso del político de la Democracia Cristiana.
En términos sencillos, el tejido de esta válvula que se ubica en el corazón en su estado normal (como se explica en la infografía) es lisa y por ahí pasa la sangre sin ningún problema. Sin embargo, cuando está defectuosa es más gruesa, arrugada e incluso con consistencia gelatinosa.
Lo curioso es que esta particular característica puede ocasionar múltiples problemas o bien no generarlos en ningún momento de la vida. "La gran mayoría no tiene síntomas, muere de cualquier causa y nunca supo que tuvo esta condición", puntualizó el doctor Mac Nab.
Sin embargo, hay quienes sí padecen de complicaciones, que pueden ir desde arritmias o mal funcionamiento del corazón hasta una infección en la válvula, pues al no ser lisa, las bacterias que transitan normalmente por la sangre pueden alojarse en estas rugosidades y provocar daño, condición que se llama endocarditis, según señaló el cardiólogo de la misma institución médica Fernando Baraona.
En todo caso, el método para enfrentar estas complicaciones, que ocurren generalmente sin una causa muy clara y se pueden desencadenar en cualquier momento, puede variar entre cirugía para restarurar la válvula defectuosa -operación que es de alto riesgo-, y otras veces sólo tratamiento antibiótico que tiene buenos resultados cuando es diagnosticada a tiempo.