El Sidrón sigue desvelando misterios sobre los neandertales. Así es, porque las investigaciones que se llevan a cabo sobre los restos óseos hallados en esta cueva española han dado una nueva alegría a la ciencia al identificar por primera vez el grupo sanguíneo de neandertales.
Ahora se sabe con certeza que dos individuos analizados en el yacimiento asturiano eran del grupo sanguíneo 0. Y ese hallazgo tiene el valor de demostrar que la mutación genética que define al grupo 0 era compartida por los neandertales y los humanos modernos.
Esa mutación, se cree ahora a raíz del estudio de los restos de estos dos ejemplares masculinos que habitaron Asturias hace más de 43 mil años, debió ser heredada de algún antepasado común de ambas especies.
"Llegar a esta conclusión no fue fácil. Antes, los investigadores debieron recuperar los fragmentos implicados en el citado grupo sanguíneo a partir del análisis del ADN nuclear de esos restos", afirmó en un comunicado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (SCIC).
"El hecho de que algunos neandertales fueran del grupo '0' podría indicar que estaban adaptados a algún patógeno con el que habrían entrado en contacto durante su larga permanencia en Eurasia. Estos patógeneos, desconocidos hasta el momento, no tendrían por qué ser los mismos que influyen sobre las poblaciones actuales", aseguró el investigador del CSIC en Barcelona, Carles Lalueza.
Los individuos del grupo 0 no tienen antígenos en la membrana de sus glóbulos rojos, lo que podría implicar una mayor resistencia a algunas enfermedades, como la malaria severa. De hecho, a través de esta investigación se podría haber recuperado el primer gen en neandertales asociado a la resistencia a enfermedades, informó El Comercio Digital.
Debido a ello, es de suma relevancia este nuevo hallazgo que tiene como origen las excavaciones que cada año se llevan a cabo en la cueva del Sidrón y cuyos fósiles alimentan también el proyecto Genoma Neandertal, dirigido desde Alemania por la Sociedad Max Planck.