¿Recuerda aquella película ochentera, La Venganza de los Nerds, en la que jóvenes sin éxito con las mujeres se enfrentan a sus "populares" agresores? Considere que esta ficción está siendo ampliamente superada por la realidad.
Distantes del look caricaturesco que por años los identificó, hoy los nerds cambiaron los lentes de marco grueso, los sweaters en V, y el pelo engominado por ropa ondera y música rock. En Estados Unidos se les conoce como "cool nerds".
Hablamos de hombres y mujeres profesionales, con altos conocimientos de computación, pero trabajando en áreas tan diversas como la medicina, el arte y la industria del cine. Siguen asistiendo a convenciones de manga o Start Trek, pero ahora combinan esos pasatiempos con el rock y el deporte aventura.
DEL NUEVO MILENIO
Un fenómeno que va estrechamente ligado al auge de la sociedad de información: si en los 80 y 90 la computación era abrazada principalmente por chicos que se identificaban con el estereotipo del llamado "ratón de biblioteca", hoy la masificación de estas herramientas gracias al trabajo de universidades y grandes corporaciones como Microsoft o Google, han permitido que cada vez más personas se incorporen a este mundo.
En el cine, por ejemplo, el uso de la computación para crear los más insospechados y realistas efectos ha permitido que muchos especialistas en computación, que antes hubiesen tenido como única opción desempeñarse en algún laboratorio universitario, hoy esten trabajando en Hollywood de la mano de George Lucas o Steven Spielberg.
Igual cosa está ocurriendo con médicos que se han especializado en computación para "digitalizar" los archivos de salud de las personas. Es el caso del doctor John Halamka, definido como "cool nerd" en artículo de The New York Times y quien fue nombrado consejero médico por la administración del Presidente Obama.
Tal ha sido el carácter de esta auténtica "venganza de los nerds" que el mismo periódico cuenta que en los colegios de Manhattan el ser llamado "cool nerd" es ahora considerado un cumplido y no una ofensa. Refleja personas con intelecto, logros académicos, conscientes de sí mismas, y con intereses en distintas áreas.
LAS NERD NITE
Otro de los cambios que han "renovado el rostro" de los nerds es que ahora son mucho más sociables. Si antaño eran rechazados por preferir un libro a una noche de diversión, hoy llegan a ser el alma de las fiestas. Tanto, que en Estados Unidos han cobrado popularidad las "Nerd Nite".
Se trata de eventos en los cuales se estimula el intercambio intelectual de los participantes, mezclado con altas dosis de cerveza. No es raro encontrar a los asistentes conversando sobre técnicas de campeonato para los jugadores de Scrabble o analizando aspectos de la violenta vida sexual de los insectos, todo mientras de fondo resuena la música de Depeche Mode, Rush, Opeth, Kid Rock y los alternativos Kings of Leon.
COOL NERDS A LA CHILENA
En Chile, si bien todavía no están tan organizados para reconocerse a sí mismos como un movimiento de vanguardia, los "cool nerds" también existen. Se les encuentra en universidades, trabajando en empresas de diseño o encabezando sus propios negocios exitosos. Un ejemplo es Leo Prieto, creador del popular sitio Fayerwayer. Ha sido un fanático de la computación desde niño y hoy su blog dedicado a la tecnología es uno de los más populares de Latinoamérica, con una sucursal en Brasil en lengua portuguesa. Además, conduce motocicletas y practica deportes submarinos.
Para el sociólogo de la Universadad Arcis, Pablo Cottet, este nuevo concepto del "ser nerd" representa una evolución natural para este grupo de personas: poseedores de gran inteligencia y, muchas veces, de un coeficiente intelectual superior al de sus pares, durante décadas estuvieron sumidos en el más completo "aislamiento social". "Era sólo cuestión de tiempo para que desarrollaran competencias sociales y mejoraran su desempeño en estas áreas", afirma el especialista.
Así, la "venganza de los nerds" no llegó en la forma de una burda travesura universitaria como la presentada en el conocido filme, sino a través de sus existosas carreras cada vez más demandadas por la sociedad. Ahora, esta receta del éxito ha sido complementada con una "pizca" de buena onda, aventura y actividad social.