Una novedosa terapia solidaria promovida por el portal de búsqueda de pareja y amistad a través de Internet Meetic, convocó a unas 300 víctimas de desengaños durante ocho horas en la explanada de una antigua estación de trenes en Madrid, España.
Una serie de fotos, cartas, joyas, muñecos y otros objetos de un antiguo amor que traen malos recuerdos, fueron donados a un proyecto solidario destinado a gente sin recursos. Las donaciones, explicó Jaime Domingo, de Meetic, serán destinadas a las ONG Oscus y Fundación Bip Bip.
La actriz y presentadora Lucía Hoyos fue la primera persona que subió a una especie de balcón preparado para la ocasión y se deshizo de cosas de un ex arrojándolas a un contenedor de grandes dimensiones.
Una maleta llena de ropa, unas bolas chinas, una consola de videojuegos o los diez pijamas de ositos de los que se desprendió una joven, porque su ex novio sólo le regalaba eso, fueron algunos de los objetos más curiosos arrojados al contenedor.
"Este ejercicio no sólo ha ayudado a la gente a liberarse de una amplia variedad de objetos, sino que también contribuye a la felicidad de muchos otros sin recursos, pues serán reciclados y donados", dijo Domingo.
RECUERDOS
El evento es el resultado de un estudio elaborado en septiembre pasado por Meetic, del que se desprende que el 80% de los solteros estaría feliz de poder deshacerse de todos los recuerdos de los antiguos amores.
El 73% reconoce que la mejor cura para las penas de amor es encontrar una nueva pareja lo antes posible.
"A pesar de que somos los más románticos e intentamos luchar por nuestra relación contra viento y marea, el 55% de los encuestados afirma que no tiene ningún reparo en finalizar la relación si las cosas se ponen feas, con independencia de la situación que atravesara su economía doméstica", recoge el informe elaborado a partir de encuestas a 1.000 usuarios españoles.
En tanto, un 40% de los encuestados afirma que se vería claramente afectado al prescindir de los ingresos de su ex pareja, pero que llegado el caso, los echaría de su casa de todas maneras.
Según el resultado del estudio, las fotos son el peor recuerdo, seguidas de cartas, correos electrónicos y mensajes telefónicos (sms) románticos, joyas, peluches o entradas de eventos.