Carlos no se toma vacaciones hace tres años. Pese a que los comensales que entran a la sandwichería que administra son menos en la temporada estival, el negocio debe seguir funcionando y los tiempos no dan para relajarse, dice. ¿Delegar? Es un verbo que no conjuga.
Su caso no es atípico. En las imágenes turísticas no sólo falta Carlos. Tres de cada 10 chilenos no toman vacaciones, de acuerdo con un estudio realizado por la empresa Iccom. "Es una cifra bastante alta. Creo que hay mucha gente que no entiende el valor de un buen descanso", dice la sicóloga Marta Soto, de Uniacc. Hay más: el 34% de quienes sí se toman un descanso, lo hace sólo por una semana; el 40% se toma dos semanas y apenas el 26% se toma tres o más, lo que corresponde legalmente y lo aconsejable.
"Asociamos demasiado el trabajo con el sacrificio", sigue Marta Soto. "Tenemos muy arraigada esa concepción católica de que vas a lograr cosas con el 'sudor de tu frente' y tenemos culpa por los placeres". La responsabilidad manda: de acuerdo con otro estudio realizado por Sernatur sobre el perfil del turista chileno, una de las principales razones de quienes no viajan, junto a lo económico, es el trabajo (31,2%).
"El tema es la actitud frente a las vacaciones: cómo será interpretada esta ausencia, qué evaluación trendrá el hecho de no estar presente", explica Manuel Antonio Baeza, sociólogo de la Universidad de Concepción. "Creemos que nos genera una imagen desfavorable a nuestra condición presunta o real de trabajólicos. Nuestra concepción de trabajo tiene mucho que ver con la idea de presencia, en perjuicio de nuevas tendencias como el teletrabajo".
VIVIR PARA TRABAJAR
Esto no sólo se ve en el país. El norteamericano Joe Robinson, autor del libro Work to Live (Trabaja para vivir) y creador de la campaña con ese lema, dice que el 43% ni siquiera tiene una semana de descanso. Robinson detalla las razones. "En Estados Unidos, la gente tiene miedo de perder su puesto de trabajo si se toma demasiado tiempo de vacaciones. Creen que serán vistos como no comprometidos con el trabajo. Pero es un temor injustificado, porque las personas que no toman vacaciones pueden ser despedidas como todas", explica el autor a La Tercera.
Robinson agrega que algunas personas sienten que están demasiado ocupadas para tomarse vacaciones, lo que denomina pánico al tiempo improductivo. "Es una falsa urgencia. No parar por un período hace que todo parezca urgente cuando en realidad no se ha tomado el tiempo para pensar qué es urgente y qué no lo es".
Eso hace que alguna gente no se desconecte. El 23% de los encuestados por Iccom reconoce que en vacaciones utiliza más su computador o notebook que en el resto del año, un 22% navega más tiempo y el 11% habla más por celular sobre trabajo. "Es recomedable desconectarse, por sanidad mental", dice Baeza. "La idea de descanso debe asociarse con un quiebre real, sin asumirla con culpa o como flojera".
MÁS DÍAS
En su libro, Robinson menciona distintos beneficios de las vacaciones: reducen en un 30% el riesgo de un ataque cardíaco en los hombres y en un 50% en las mujeres; permiten a nuestro cuerpo y mente recuperarse del estrés; aumentan el rendimiento hasta en un 70%.
"La gente se toma muchas más vacaciones en los países desarrollados. Incluso, cortan el año", comenta Oscar Santelices, director de Sernatur. Un dato: la Unión Europea tiene en promedio 23 días de vacaciones, según la consultora Mercer. "Unos dicen que tenemos que ir para allá. ¿Si tres semanas es poco? Ojalá se extendiera a un mes", sigue Santelices. "Lo principal es recordar que tus vacaciones perdidas no se recuperan. Uno necesita trabajar para vivir, no vivir para trabajar", concluye Robinson.
CÓMO LOGRAR UN DESCANSO REPARADOR
La sicóloga Marta Soto entrega algunos consejos para tener unas buenas vacaciones:
-Lograr efectivamente desconectarse del trabajo. No amarrarse al notebook o la BlackBerry cuando no es necesario.
-Tomarse todos los días que corresponden. Chile es uno de los países con menos días de vacaciones. Si aún así no se aprovecha todo el período, el descanso no será reparador.
-No dejar temas pendientes. Si hay algo que no alcanzó a hacer, la manera de no hacerse cargo es delegar.
-Tomar las vacaciones como un tema de autocuidado, de manera de hacerse responsable de que si no descanso adecuadamente, no voy a rendir como corresponde de vuelta en el trabajo.