Peter Jones, consultor de gobierno británico para el tratamiento de los residuos, sostiene que la práctica actual de reciclado puede ser más perjudicial para el ambiente que quemarlos, porque produce una gran cantidad de anhídrido carbónico.
"Es posible que el impacto ambiental que resulta de reciclar residuos en un termovalorizador a 8 kilómetros de distancia sea menor que el que se obtiene reciclándolos a 4.820 kilómetros más lejos", declaró Jones, ex director de una firma para el tratamiento de residuos y ahora consultor del gobierno y del alcalde de Londres, Boris Johnson.
Miles de toneladas de material reciclable proveniente del Reino Unido se recicla en China, porque en Gran Bretaña no hay capacidad ni demanda suficiente.
A causa de la caída de los precios de los materiales reciclables, muchas firmas para el tratamiento de residuos acumularon en sus depósitos cantidades enormes de papel, plástico y leche que no pueden revender.
Una investigación realizada el mes pasado por el diario Daily Telegraph reveló que en Inglaterra y Gales más de 10% de los residuos reciclables termina en basurales porque las autoridades no pueden encontrar un lugar donde reciclarlos.
"Si no se llevan estos materiales a basurales, en términos generales reducimos nuestro impacto ambiental, pero corremos el riesgo de perder esta reducción a través de políticas equivocadas", declaró Jones, según el cual además de los termovalorizadores se podrían utilizar residuos orgánicos para la producción de metano.