Una botella de whisky escocés hecho con maltas antiguas que se remontan a los tiempos de la reina Victoria recaudó 27.600 libras (US$46.400) en una subasta en Edimburgo hoy.
La casa de remates Bonhams, que ha subastado whisky durante 20 años, puso un precio orientativo de entre 15.000 y 20.000 libras al Dalmore Oculus envasado en un decantador de cristal. Con un vivo color oscuro, la bebida fue creada mezclando distintas maltas, algunas de años tan remotos como 1868.
“Las ventas de whisky han sido fantásticas todo el año, muy fuertes”, dijo en una entrevista antes del remate Martin Green, el especialista en whisky de Bonhams. La compañía ha vendido 98 por ciento de sus lotes en sus remates de whisky este año. “Hemos visto ese tipo de demanda cada vez”, agregó.
El whisky escocés es una de las pocas categorías del mercado de subastas en que los precios han subido en 2009. También estuvo en venta este año el mayor lote de whisky proveniente de un solo dueño que se haya ofrecido en remate: más de 3.000 botellas de Willard Folsom, un coleccionista que residía en Estados Unidos y falleció el año pasado. Se esperaba que la subasta recaudara 150.000 libras en total, dijo Bonhams.
El precio del Dalmore Oculus, incluidas las comisiones si bien antes de impuestos, es algo inferior al del récord mundial de 29.400 libras establecido hace dos años durante una venta en Glasgow. Agregando los impuestos, el comprador pagará 31.740 libras, según una vendedora de Bonhams.
El martillo cayó para el Dalmore Oculus al precio de 23.000 libras, en tanto las ofertas en la sala de remates del edificio georgiano se iniciaron en 10.500 libras. El comprador, cuyo nombre se desconoce, hizo su oferta por teléfono.
El precio récord por una botella de whisky se pagó en una subasta organizada por McTear’s, una compañía de Glasgow. La botella se vendió el 28 de septiembre de 2007 y era un Bowmore hecho por W&J Mutter’s alrededor de 1850, dijo McTear’s. El martillo cayó a las 25.000 libras y la compañía dice que no publica el precio incluido el impuesto.
“El whisky es un producto muy preciado y coleccionable y es mejor que dejar el dinero en el banco”, dijo Green. La gente que mejor ha salido es la que mantuvo las botellas por 10 años”.