Pareciera que el peor momento de la cara financiera de esta crisis comienza a quedar atrás. Ello, porque los indicadores de riesgo de la mayoría de los países comenzaron a ceder desde enero, tras alcanzar niveles máximos luego de la quiebra de Lehman Brothers en septiembre.
En el caso de Chile, los Credit Default Swap (CDS) tuvieron un peak de 315 puntos base el 23 de octubre, nivel desde el cual ha caído a la mitad, hasta 146 pts. Pese a ello, aún le falta por volver a los 73 pts que ostentaba antes del colapso del banco estadounidense. Los CDS son instrumentos financieros que se venden para asegurar bonos de deuda en caso de no pago. Mientras más bajo es el nivel, menos riesgoso un país y su deuda.
La trayectoria es similar en el índice Embi Global, de JP Morgan, en que Chile tiene hoy un spread de 307 puntos base, tras alcanzar 411 puntos a principios de enero.
La tendencia a la baja en el riesgo país es generalizada en las 40 economías medidas (ver infografía), pero los analistas destacan la mayor estabilidad que ha mostrado Chile durante las turbulencias, manteniendo su liderazgo en Latinoamérica, seguido de Brasil.
Como consecuencia de un riesgo más bajo, los flujos de capital debieran reactivarse hacia los emergentes. El director ejecutivo de WAC Research, Manuel Bengolea, sostiene que la calma está volviendo a los inversionistas: "El apetito por riesgo ha empezado a insinuarse, porque el mundo está dando algunas señales positivas. Pero está en niveles altos para lo que Chile tuvo".
Coincide el economista de Banchile, Rodrigo Aravena, quien dice que la aversión al riesgo es algo más baja porque los inversionistas están viendo que la crisis estaría tocando fondo. Agrega que "los flujos de inversión tienen que volver a los países emergentes".
FINANCIAMIENTO
Con un menor riesgo soberano, también es más barato para las empresas locales endeudarse en el exterior. En enero, Codelco se convirtió en la primera empresa chilena en emitir deuda en el mercado norteamericano, tras el estallido de la crisis. Lo hizo a una tasa en dólares de 7,5%. No obstante, con estas nuevas condiciones, Bengolea dice que hoy lo habría hecho a una tasa de 6%.
Sin embargo, los expertos dicen que para las empresas aún es más conveniente endeudarse en Chile en UF, donde las tasas siguen bajas, que hacerlo en dólares en el exterior. "Es más barato para las empresas emitir afuera, pero no podemos asegurar que dejen de hacerlo en Chile. Lo importante es que ahora tienen un abanico más amplio para financiarse", dice Aravena.
En marzo, las colocaciones corporativas en el mercado local sumaron cerca de 17 millones de UF, que se comparan con los 3,6 millones promedio mensual de 2008.
El gerente de Estudios de BCI Corredores, Jorge Selaive, agrega que si bien el costo de endeudamiento en el exterior ha disminuido, los inversionistas mantienen la cautela de prestarle a corporaciones emergentes, lo que debiera ceder en la medida que sigan los signos positivos.
Más allá de la coyuntura, el socio de Munita, Cruzat y Claro, Eugenio Claro, aclara que, en general, los bonos de las empresas chilenas "tuvieron un mejor desempeño en la crisis respecto a compañías tanto latinoamericanas como de EEUU, con el mismo nivel de riesgo, porque sus tasas subieron menos, y ahora han bajado, mientras que otros siguen altas".