Los mercados de materias primas pueden ser “más desafiantes” el año próximo conforme los Gobiernos limitan el gasto en el estímulo y suben los tipos de interés, según el grupo de gestión de capitales de Merrill Lynch.
El Índice S&P GSCI de 24 materias primas subió 48% este año, al tiempo que los Gobiernos gastaron al menos US$12 billones para sacar sus economías de la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial. La Reserva Federal de Estados Unidos redujo su tipo de interés principal a casi cero. El cobre, el plomo y el azúcar se duplicaron y el oro tocó su máximo histórico sobre US$1.150 la onza.
“Aproximadamente a mitad del año, los Gobiernos tendrán que pasar a una política monetaria más restrictiva y eso es probable que cause una reducción del apetito de riesgo”, dijo Bill O’Neill, estratega de cartera de Merrill. “No creo que el mercado pueda suponer de manera complaciente que los programas de estímulo de los
Gobiernos van a sostenerse durante todo el 2010”.
El presidente de la Fed, Ben S. Bernanke, dijo el 16 de noviembre que el Banco Central “ayudará a garantizar que el dólar esté fuerte”. Un dólar más débil hace más atractivas las materias primas denominadas en dólares para quienes tienen otras monedas.
El presidente del Banco de la Reserva Federal de Filadelfia, Charles Plosser, aseguró que la Fed debatirá en el momento apropiado acerca de una subida de los tipos de interés.
La demanda de los mercados emergentes debería significar mayores precios el año próximo para las materias primas como el cobre y el oro, dijo O’Neill en una entrevista en Londres. El fondo interno del grupo tiene una posición sobreponderada a los metales preciosos, infraponderada en agricultura y neutral en metales industriales y energía, dijo ayer.
El oro puede subir a US$1.500 por onza en un plazo de dos años, dijo O’Neill. El metal llegó a un récord de US$1.152,85 ayer y se encamina a un noveno avance anual consecutivo, la mejor racha desde al menos 1948.