El Gobierno de China anunció hoy el fin de los controles estatales de los precios de los alimentos en el mercado nacional, poniendo así fin a casi un año de medidas para combatir la inflación que afectó al país en la primera mitad del año.
La Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo, principal órgano de planificación económica, anunció a través de un comunicado el fin de esos controles, aplicados a cereales, aceite de cocinar, carne, productos lácteos y huevos.
Estos alimentos liderados por la carne de cerdo alcanzaron subidas que en algunos casos superaron el 20%, desatando la alarma entre el Gobierno chino y el temor a que una excesiva inflación generara agitaciones sociales.
En febrero de este año, el IPC subió un 8,7%, el mayor aumento en 12 años, mientras que en octubre sólo fue del 4%.
En consecuencia, el primer ministro chino, Wen Jiabao, señaló el pasado mes de marzo que la contención de la subida de precios sería la tarea prioritaria de este curso económico.
El último informe del Banco Mundial sobre la economía china, publicado la semana pasada, ya adelantó que aunque el país asiático se enfrenta a los efectos de la crisis financiera, a todos los niveles, presenta el punto positivo de que la inflación "ha dejado de ser una preocupación", según señalaron los autores del estudio.
Uno de los factores que rodearon a las protestas de Tiananmen, en 1989, fue la fuerte inflación que también hubo en esos años en China, por lo que el Gobierno del régimen comunista considera primordial el control de los precios para que exista cohesión social.