Las acciones perdieron este viernes más de un 5% en Asia, tras el fracaso del plan de rescate para las automotrices de Estados Unidos que amenaza con causar más daño a la mayor economía global y que envió a los inversores a buscar refugio en el yen y en bonos.
Los futuros de las acciones estadounidenses apuntaban a una apertura en baja en Wall Street, con los futuros del S&P 500 perdiendo un 4% luego de que el Senado estadounidense no aprobó el rescate a las automotrices.
El fracasado rescate llevó a una caída de los precios de las materias primas, desde el cobre hasta el petróleo o el caucho, mientras los inversores especulaban sobre el impacto en la cadena de abastecimiento global que alimenta a las llamadas Tres Grandes de Detroit (Ford Motor Co, General Motors Corp y Chrysler LLC).
"Lo que logra el fracaso de este plan es que deprimirá los ánimos no sólo en Estados Unidos sino globalmente. Va a haber una mayor aversión al riesgo de aquí en más", dijo Joseph Tan, jefe de economistas para Asia de Credit Suisse en Singapur.
El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas caía un 4,7%, recortando a la mitad de las ganancias de la semana. El índice ha caído un 56% en el año, el mayor descenso desde que comenzó el índice en 1988.
El promedio Nikkei de Tokio se hundió un 5,6%, poniendo fin a cuatro sesiones consecutivas de subidas.
Las acciones de Toyota Motor Corp cayeron un 10% y las de Honda Motor Co retrocedieron un 12,5% ante la posibilidad de que se produzcan importantes efectos negativos en la economía estadounidense si una o más de sus automotrices colapsan.
El índice Hang Seng de Hong Kong perdió un 5,48%, debido al daño que sufrieron las acciones de compañías relacionadas con materias primas.
Las acciones de PetroChina, el principal productor asiático de petróleo y gas natural, se desplomaron un 7% mientras caían los precios del crudo.
Aún antes del fracaso del rescate automotriz en el Senado estadounidense las acciones asiáticas se encontraban bajo presión debido a la inquietud respecto al retroceso del sector financiero y al malestar económico.
El rápido abandono de activos riesgosos impulsó el viernes una subida del yen. El dólar estadounidense cayó a su punto más bajo intradiario de 88,40 yenes, el más bajo desde 1995, antes de recuperarse y quedar cerca de 90 yenes.
El alza del yen llevó al diplomático financiero de más alto rango de Japón, Naoyuki Shinohara, a decir que los movimientos de la divisa eran demasiado volátiles y que los movimientos en el mercado de intercambio extranjero están siendo vigilados con preocupación.
Sin embargo, Shoichi Nakagawa, el ministro de Finanzas del país, dijo que no está considerando intervenir en el mercado, de acuerdo a Bloomberg.
"Sin una intervención, el dólar podría alcanzar 85 yenes, así que Japón posiblemente intervendrá para evitar que eso ocurra", dijo Masafumi Yamamoto, a cargo de estrategias cambiarias del Royal Bank of Scotland en Tokio.
"El peor escenario posible para las autoridades japonesas sería que la apreciación del yen haga caer los precios de las acciones japonesas, lo que agravaría aún más la economía, y ven que eso está ocurriendo ahora", agregó Yamamoto.