La serie de heridas que dejó en el oficialismo el último paro de los funcionarios públicos en noviembre y que obligó al gobierno a entregar un alza salarial histórica de 10%, todavía generan tensión al interior del gobierno. Pese al instructivo aclaratorio emitido por el Ministerio del Interior que ordenaba a los diversos jefes de servicios públicos del país descontar los días no trabajados a los funcionarios públicos que se fueron a paro por seis días en el marco de las negociaciones por el reajuste para los empleados fiscales, la mayoría del aparato estatal ha decidido no aplicar la medida.
Y mientras en Hacienda confirman que ya han tomado la decisión de descontar los días no trabajados a sus funcionarios (Servicio de Impuestos Internos, Subsecretaría de Hacienda, Aduanas y Contraloría), en otros ministerios y servicios públicos han optado por "cerrar el tema" y no concretar el descuento respectivo. El Registro Civil también habría optado por descontar los días de paro.
El propio ex ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade, confidenció en una reunión con funcionarios de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (Anef) esta semana que estaba por no descontar los días no trabajados y "cerrar el ciclo", lo que está abierta oposición a la decisión del ministro de Hacienda Andrés Velasco. Este habría sido el instructivo que habría dejado antes de renunciar al timón del Ministerio del Trabajo y competir por un cupo senatorial.
El presidente de la Federación de Trabajadores del Ministerio de Hacienda, Sergio Vergara, que agrupa a 9 mil trabajadores, dijo que sólo en algunos servicios de Salud y en casi todos los sectores de Hacienda se procederá al descuento. “Velasco está mandando una señal dura de que se tiene que acatar este instructivo (..) esto no es bueno para los funcionarios de Hacienda”, se queja el dirigente.
El instructivo aclaratorio emitido el mes pasado por Interior reiteraba "la obligación de los jefes de servicio de implementar los mecanismos necesarios para registrar la asistencia de los funcionarios, toda vez que, de conformidad al artículo 72 del DFL N° 29 de 2004, del Ministerio de Hacienda, que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado del Estatuto Administrativo, no corresponde el pago de remuneración por aquel tiempo que no hubiese sido debidamente trabajado (...) En consecuencia, ante la inasistencia injustificada debidamente constatada de conformidad a lo señalado en el numeral anterior, se deberá proceder a los descuentos respectivos".
PROCESO ENGORROSO
En la Anef también aseguran que los ministerios donde existe mayor tensión respecto a esta medida es en Hacienda y en algunos servicios ligados a Salud, por lo que han habido varias reuniones de los dirigentes para decidir la estrategia a seguir.
Esteban Maturana, presidente de la Confederación de Funcionarios de Salud Municipalizada (Confusam), sostiene que la investigación sumaria a través de la cual se determina quien trabajó y quien se fue a paro es engorrosa y que la decisión en el caso de los funcionarios de la salud es no descontar los los días de paro. “Está ocurriendo lo que esperábamos que pasara, nos estamos poniendo de acuerdo en las distintas reparticiones (de salud y municipios) respecto de la forma de resolver el tema, y lo más probable es que se haga por la vía de devolución de horas no trabajadas o se compense con otras actividades. Entendemos que no se van a producir descuentos”, sostiene.
Según Maturana, no procedería efectuar descuentos en los sueldos de quienes estuvieron en paro durante la negociación del reajuste al sector público, sobretodo pensando que se requiere una investigación sumaria. “En la administración pública no es cuestión de que el jefe determine descuentos. Es necesario hacer un sumario administrativo, determinar que la persona no llegó a trabajar, que no cumplió con su función. Es un proceso muy engorroso”, señala Maturana.