Bernard Madoff, un conocido operador estadounidense al que acusan de planificar un fraude de US$50.000 millones, fue dejado en libertad por un juez federal de Nueva York tras pagar una fianza de US$10 millones. El que sería el estafador más grande de Wall Street fue arrestado la semana pasada.
El ex presidente del mercado Nasdaq debe presentar la firma de tres garantes hasta la tarde del miércoles. Además de la de su esposa, que ya dio la suya, sólo el hermano de Madoff, Peter, había firmado como garante.
"El acusado pidió tiempo adicional para cumplir con las condiciones", precisó el fiscal asistente Marc Litt en una carta al juez, Gabriel Gorenstein, quien aprobó la prórroga.
Cualquier audiencia sobre asuntos relacionados con la fianza fue postergada hasta mañana por la tarde en una corte federal de Nueva York.
La fianza también será garantizada con el departamento que Madoff tiene en Manhattan, que de acuerdo al Gobierno está valuado en unos US$7 millones. Al corredor también se le pidió que entregara su pasaporte.
A Madoff se le presentaron cargos criminales por fraude financiero, por lo que, de ser hallado culpable, puede recibir una condena de hasta 20 años en prisión y una multa de hasta US$5 millones.
El operador fue detenido después de que sus dos hijos dijeran a las autoridades que Madoff les confesó el fraude. El Gobierno lo acusa realizar desde el 2005 un esquema de pirámide financiera o Ponzi, en el que a los inversores se les paga con el dinero de los que entran después.