Los futuros de crudo en Estados Unidos bajaron más de US$4 este jueves, debido a preocupaciones por una menor demanda en una economía que se debilita, y porque una alza de inventarios contrarrestó el mayor recorte de la historia anunciado ayer por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep).
En la Bolsa Mercantil de Nueva York, a las 19:30 GMT, el crudo para enero bajaba US$3,42, o un 8,54%, quedando en US$36,64 por barril.
Este es el menor precio desde el 29 de junio de 2004, cuando cerró en US$35,66, y representa una caída del 75% desde su máximo de US$147 alcanzado en julio de este año
Durante la sesión de hoy los contratos oscilaron entre un mínimo de US$35,98 y un máximo de US$40,9.
OPEP
La Opep ayer decidió rebajar en 2,2 millones de barriles sus cuotas vigentes a partir de enero, después de aprobar otros dos recortes, por un total de dos millones de barriles, entre septiembre y octubre.
A pesar de ello, el precio de los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para enero se desplomó un 8% el miércoles y cerró en el mercado neoyorquino a US$40,06 el barril, el más bajo desde julio de 2004.
La tendencia bajista en el crudo coincidía con el anuncio de una rebaja en los precios de la gasolina y del diésel en China, lo que sugiere menor demanda que en meses anteriores.
El espectacular crecimiento de la economía en ese país asiático, el segundo mayor consumidor de crudo en el mundo después de EE.UU., elevó con fuerza la demanda de combustibles en los últimos años y presionó al alza los precios del petróleo en los mercados internacionales.
Sin embargo, la aguda desaceleración económica en EE.UU. y en otros países desarrollados, así como un avance algo más lento de la economía china en los últimos meses han favorecido que los precios del crudo bajen con insistencia en la segunda mitad de este año.
El descenso del precio del crudo no se ha frenado esta semana ni siquiera con el debilitamiento del dólar ante el euro y otras divisas, al contrario de lo que ocurrió en otras sesiones recientes.