El Presidente estadounidense George W. Bush no permitirá un "colapso desordenado" de las automotrices del país y está cerca de finalizar un plan para entregarles ayuda financiera, dijo la Casa Blanca.
"El presidente no va a permitir un colapso desordenado de las compañías. Esa no es una opción", dijo la portavoz Dana Perino a la prensa. "Estamos acercándonos a una conclusión, estamos reduciendo las opciones, no tengo nada para ustedes hoy (jueves)", agregó.
Esto en el contexto de que Ford y Chrysler anunciaron ayer que paralizarán su producción en Norteamérica, lo que evidencia las dificultades que están teniendo los fabricantes de automóviles para vender en Estados Unidos.
Chrysler, el tercer fabricante de EEUU de automóviles, dijo que detendrá la producción en sus 30 plantas de Norteamérica (22 en EEUU, cinco en México y tres en Canadá) durante un mes, hasta el 19 de enero.
Tras el anuncio de Chrysler, Ford dijo que parará la producción en 10 de sus 12 plantas del continente por tres semanas en vez de las dos semanas tradicionales en las fiestas navideñas.
Por su parte, el mayor fabricante de automóviles de este país, General Motors (GM), ya había anticipado un recorte de producción de 250 mil ve-hículos en Norteamérica el primer trimestre del 2009, porque "la velocidad y gravedad del declive del mercado del automóvil en EEUU en las recientes semanas ha sido sin precedentes".