Un impacto menor en las exportaciones del sector pesquero tendría la crisis financiera durante el próximo año. Asi por lo menos lo señala la sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca), quien indicó que el sector ha visto beneficiado, especialmente en el último trimestre, por la fuerte caída en los costos de la energía -principalmente en el petróleo y la electricidad- y el incremento en el dólar.
Federico Silva, presidente del gremio pesquero industrial, señaló que para el 2009 las expectativas son menos complejas que otros sectores, pues no se espera una gran caída en las exportaciones y en el consumo mundial de productos pesqueros.
La mayor preocupación que afecta a los industriales es la evolución y resultado de las negociaciones en la ORP -las que finalizarán en el 2009, y la discusiión de un proyecto de ley que termina con la pesca de arrastre, que se votaría en el parlamente a fines de enero.
En este sentido Silva indicó que, de ser aprobada la inicitiva, provocará de manera inmediata el fin de las fuentes laborales de aproximadamente 22.000 trabajadores. "Es una ireresponsabilidad poner en riesgo el empleo del sector", señaló.
El ejecutivo indicó que los supuestos en los que se basa el proyecto -evitar la destrucción de los corales y la protección de los montes marinos-, no son aplicables a Chile, pues el 97% del fondo marino donde se realiza pesca de arrastre está compuesto por arenisca y fango, medio en el cual no se asientan corales.
EXPORTACIONES
Pese a la disminución en las capturas del principal recurso pesquero de Chile, el jurel, y el incremento de costos derivado del alza en los precios del petróleo registrada durante los primeros trimestres del año, la industria terminará con números azules el 200O.
Federico Silva señaló que para este año las exportaciones del sector tendrán un crecimiento de 5,7%, con retornos totales de US$1.650 millones. Entre enero y octubre, las exportaciones acumulan retornos por US$1.436 millones.
Los principales productos son la harina de pescado, cuyos envíos sumaron US$431 millones en los primeros 10 meses del año, una baja de 9,8% respecto del mismo periodo de 2007. el precio promedio alcanzado por el producto se mantiene en torno a los US$ 1.039 por tonelada.
Los envíos de productos congelados alcanzaron a US$581,5 millones, las conservas a US$148,9 millones y el aceite de pescado -utilizado principalmente como alimento en la salmonicultura- a US$73,8 millones.
Las capturas de jurel -principal recurso- cayeron durante el periodo un 35%. Para el 2009 la autoridad recortó las cuotas de extracción en un 12,5% hasta 1,4 millones de toneladas.