Más de 40 barrios productivos podrían establecerse dentro del nuevo ordenamiento que prepara el gobierno para que la industria del salmón pueda resolver sus problemas sanitarios y medioambientales.
La "mesa del salmón", grupo de trabajo del sector público que ha buscado salidas a los problemas de esta industria fijó la creación de barrios, con participación obligatoria de las empresas, las que deberán coordinar la producción.
Actualmente no existe un trabajo conjunto ni criterios similares en la industria salmonera y además hay una extrema cercanía de las jaulas en la X Región, siendo las mayores dificultades que enfrentan para abordar el virus y otros problemas sanitarios.
Felipe Sandoval, secretario ejecutivo de la mesa, reconoce que "podrían ser entre 40 y 50 barrios", pero agrega que este tema "aún no está totalmente terminado".
El ejecutivo afirma que se está trabajando aceleradamente en esta definición y espera que pueda estar lista "durante enero, pero no a fines de mes".
En la Décima Región existen más de 600 concesiones acuícolas y prácticamente no hay más espacio para nuevos otorgamientos. Las nuevas exigencias implicarán además dejar espacios vacíos para lo cual serán claves los acuerdos a los que lleguen las empresas y las facilidades para los traspasos de concesiones.
PLAN FINANCIERO
Paralelamente, el gobierno afina el plan financiero para la industria que consiste en hacer factible, a través de una garantía estatal de 60%, que los bancos otorguen créditos a las salmoneras hasta por US$ 450 millones, siempre que cuenten con el visto bueno de Sernapesca.
Se espera que el plan del gobierno comience a operar en enero, una vez que la Corfo haya constituido un fondo de reserva por US$ 120 millones de garantía a los créditos.
Mientras tanto, en la industria se comenta que varias salmoneras están llegando a acuerdos con los bancos para enfrentar esta nueva etapa. Se pronostica que la solicitud de los créditos será rápida para cumplir con las exigencias sanitarias y ambientales que entrarán en vigencia a través de los nuevos reglamentos.
La situación para 2009 se prevé crítica, con una baja de producción de 20% y un elevado desempleo.