Sobre US$746 mil millones. Ni más ni menos que todo el plan de rescate del sistema financiero en Estados Unidos. Esa es la magnitud de la caída bursátil que sufrieron en 2008 las empresas de 33 grandes grupos de América Latina, un año en que el patrimonio de las compañías que controlan retrocedió, en promedio, cerca de 50%, afectado por la fuerte baja en los precios de los commodities y por las turbulencias de un mundo que entró en recesión, según revela un estudio preparado por Compass Group para La Tercera, sobre la base de 88 compañías listadas en Bolsa.
En porcentajes, los grandes perdedores fueron el grupo brasileño Votorantim, que encabeza el empresario Antonio Ermirio de Moraes, y que tiene bajo su control la productora de celulosa Aracruz, con una caída de 83,9%; el grupo de comunicaciones argentino Clarín, con 81,4%, y el holding de construcción Camargo Correa, de Brasil, con 73,9%. Una excepción fue el grupo del empresario mexicano Ricardo Salinas, dueño de TV Azteca, que llegó al final de 2008 con un aumento de 10,3%, por la buena trayectoria de su cadena de retail Elektra, que avanzó 42,5% en el año y contrapesó el descenso de 88,8% experimentado por su telefónica Iusacell.
Los grupos chilenos, en tanto, no cerraron el ejercicio con buenas noticias. En montos, las cifras no fueron mejores para gigantes como Vale do Rio Doce, la minera de Brasil que redujo su market cap en US$ 106.401 millones, o Carlos Slim, quien llegó a tener la segunda mayor fortuna del mundo antes de la crisis, según Forbes, y cuyas empresas -América Móvil, Inbursa, Sears y Sanborns- sumaron una pérdida de valor de US$ 62.649 millones. Un chileno está en el tercer lugar: Angelini, que por la crisis y su efecto en el sector forestal -es dueño de Copec, matriz de Celco- su matriz Antarchile, redujo su patrimonio bursátil en US$ 20.713 millones.
UNA REGIÓN EXPUESTA
La economista Jimena Llosa, gerenta de Estrategias de Inversión de Compass Consorcio, atribuye el desempeño bursátil de los 33 grupos a dos factores. El primero, a que América Latina está muy vinculada a la producción de materias primas -forestales y mineras principalmente-, que en promedio han bajado entre 50% y 60% desde diciembre de 2007. La segunda, a que los inversionistas han optado por botar posiciones en renta variable, lo que lleva al fenómeno del sell-off, en que se recurre a activos líquidos para levantar capital, en un escenario contractivo desde el punto de vista financiero. "Y en ese caso, Brasil es el que más ha sufrido", explica.
México, por su parte, ya había quedado desplazado de las carteras de inversión antes de la caída de Lehman Brothers en EEUU, a mediados de septiembre, porque los inversionistas tendieron a castigar los papeles de esa plaza bursátil por su fuerte ligazón con sus vecinos en Norteamérica. Perú, en tanto, dejó de ser una de las Bolsas más rentables del mundo, dada su alta exposición a metales como el cobre y el zinc, lo que explica los retrocesos de dos grupos mineros, Benavides y Brescia.
LOS CHILENOS MÁS AFECTADOS
Las empresas de los siete grupos chilenos considerados en la muestra -Angelini, Luksic, Matte, Solari, Cencosud, CGE y Claro- bajaron su capitalización bursátil en 49,1% en 2008; esto es, US$54.769 millones menos que al cierre de 2007. Entre ellos, el que más cayó fue Paulmann, dueño del holding de retail Cencosud. Según Compass, la firma redujo en 58,1% su market cap a contar de enero, mientras que el grupo Angelini redujo el valor de sus empresas en un promedio de 55,9% -US$20.713 millones menos que en 2007-, básicamente por el castigo del mercado a los papeles de Antarchile y Copec, esta última dueña de Celulosa Arauco. El grupo Claro, por su parte, retrocedió 52,2%, en gran medida por la caída de la naviera SudAmericana de Vapores.