El Gobierno argentino intervino a Transportadora de Gas del Norte (TGN) por un plazo de 120 días en momentos en que la empresa controlada por capitales locales, de Estados Unidos, Francia y Malasia se encuentra en cese de pagos.
La intervención fue anunciada hoy por el ministro argentino de Planificación, Julio De Vido, quien justificó la medida en la necesidad de garantizar el servicio de la distribuidora y auditar sus cuentas.
"Es vital y fundamental" que las concesionarias de servicios públicos "tengan la sanidad financiera correspondiente y que las condiciones financieras no vayan en desmedro de la calidad del servicio, y mucho menos el mantenimiento de la infraestructura", subrayó en una rueda de prensa.
De Vido informó que la intervención de TGN estará a cargo del experto Roberto Pons, quien en los próximos 120 días se dedicará a "inspeccionar y fiscalizar especialmente las condiciones de prestación de servicio público de gas natural sean seguras y confiables".
Pons, director de un centro de estudios de Energía de la Universidad de Buenos Aires, también será el responsable de auditar las cuentas de la compañía, agregó.
"Si vemos que la empresa por problemas de su propia administración está en 'default' (cese de pagos), entonces tomaremos el control porque no podemos permitir un 'default' operativo", comentó el ministro, quien aclaró que no le gusta "hacer futurología".
TGN, que opera una red de gasoductos en el norte de Argentina, declaró el primer cese de pagos privado que se registra desde que este país superó la severa crisis económica de 2001/2002, al anunciar el martes pasado que incumplirá con el desembolso de US$22,1 millones a tenedores de obligaciones negociables (ON).
La compañía, adjudicataria del servicio a comienzos de la década pasada, justificó el cese de pagos en el deterioro de su ecuación económicofinanciera debido a tarifas congeladas, una caída en los ingresos por transporte de exportación y un incremento generalizado de sus costos.
En septiembre pasado, el Ministerio de Planificación autorizó un aumento del 20% en las tarifas de gas que aún no se hizo efectivo.
TGN planea hacer a sus acreedores una oferta de reestructuración de pasivos por US$345 millones, que ya había renegociado en 2006.
La compañía está controlada en un 56% por Gasinvest, una sociedad integrada por las argentinas TecGas, Compañía General de Combustibles y Electricidad Argentina, además de la francesa Total Gas y la malaya Petronas.
El fondo de inversiones estadounidense Blue Ridge Investments posee el 24% de TGN y el 20% restante se negocia en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.