Las acciones emergentes subían en Europa, en una sesión tranquila cerca del final del peor año en los registros para este grupo de activos.
El índice MSCI referencial de las acciones emergentes ganaba el 0,83%, siguiendo una subida de las bolsas globales.
Los mercados emergentes habían empezado el año jactándose de que estaban "desacoplados" de los problemas de las economías desarrolladas.
Pero ahora las acciones emergentes acumulan un descenso enorme de 55% en el 2008, una caída mayor que las de las bolsas principales, y que demolió tres años de avances. Ya asustados por el resurgimiento del dólar y por el nerviosismo de la guerra entre Rusia y Georgia, los inversionsistas pasaron a desprenderse en forma indiscriminada de los activos vistos como riesgosos cuando colapsó Lehman Brothers en septiembre.
Actualmente los operadores del mercado han quedado exhaustos tras una volatilidad brutal. Además, muchos seguían fuera de sus trabajos después de la Navidad. Por estos motivos, las transacciones del martes eran ligeras, agudizando los movimientos, con un panorama económico
desfavorable para el próximo año.
"La liquidez es excepcionalmente baja y esto impulsa algunos de los movimientos que hemos visto en los últimos días", dijo Martin Blum, un analista de Unicredit en Viena. "Hemos tenido un contexto fuerte de las acciones globales pero debemos tener en mente que estamos terminando el año con un panorama más pesimista para el crecimiento en el 2009 y eso en gran medida ya ha sido descontado en los precios".
Los diferenciales de riesgo de la deuda soberana emergente sobre la renta comparable de los títulos del Tesoro de Estados Unidos caían 7 puntos básicos a 691 puntos base. Sin embargo, ahora este nivel de riesgo duplica con creces el del comienzo del año.