El mercado bursátil en Alemania tuvo hoy un cierre de año feliz, al clausurar la última jornada con un aumento del índice DAX en un 2,24% en 4.810 puntos.
El alza, sin embargo, no pudo evitar que el balance anual del DAX, el índice patrón que agrupa a las 30 empresas líderes del país, sea un desastre, con una caída acumulada del 40,37%.
Pese al registro negativo, éste no fue el peor año del DAX, ya que en el 2002 había sufrido un bajón anual de 44%, que se mantiene como récord histórico.
También los otros índices bursátiles de importancia terminaron en negativo anual. El MDAX cerró hoy a 5.601,91 puntos, lo que supone una caída del 43,22% en todo el año y el tecnológico TecDAX se despidió con 508,31 puntos, con una merma del 47,84%.