El presidente de la Conapyme, Iván Vuskovic, comentó que las presiones realizadas por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), impidieron que el Gobierno optara por postergar la entrada en vigencia de la ley de la semana corrida.
"Ha operado la presión que ha hecho la Central Unitaria de Trabajadores, en el sentido que para el Gobierno sería muy complicado presentar una ley que se la vote en contra la Alianza, que se la vote en contra la Concertación y por otro lado tener a la CUT en la calle, sería el peor de los mundos para el Gobierno"
El dirigente realizó esta declaración tras reunirse con la ministra del Trabajo, Claudia Serrano, quien les ratificó que la normativa entrará en vigencia el próximo 21 de enero, pese a la pública oposición de los empresarios.
Al respecto, Vuskovik, comentó que con la puesta en marcha de la ley, es muy probable que en la práctica "a los trabajadores o se les quita la parte variable y se les paga sobre sueldo fijo y por tanto no hay el efecto de la semana corrida, o sea hace a la negra todo el pago de lo variable, lo que es todavía peor".
Sin embargo, la dirigencia de la Conapyme precisó que la ministra les dio alguna esperanza, acerca de la posibilidad de que se pueda revisar la ley, aunque una vez que esté en aplicación.
"Esperamos, tenemos fe en que algo se haga, porque efectivamente esto va a traer una complicación y una carga a los pequeños empresarios del país, porque los grandes seguramente ya tienen todo esto resuelto", puntualizó el líder del gremio.