El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, se reúne este lunes con líderes del Congreso para pedirles que implementen con rapidez un vasto paquete de estímulo económico, pero dirigentes demócratas, que controlan ahora ambas cámaras del Congreso, dijeron que el plan no estaría listo hasta febrero, casi un mes después de lo solicitado por Obama.
El presidente electo tiene una semana atareada. Hoy tiene prevista una reunión con líderes demócratas y republicanos para analizar el plan de recuperación económica. El miércoles tiene programado un almuerzo en la Casa Blanca con ex presidentes.
Obama también tiene previsto reunirse el lunes con un grupo bipartidista de legisladores con gran peso político.
El demócrata esperaba que el Congreso aprobara el plan de recuperación a tiempo para que pudiera firmarlo al asumir el cargo, el 20 de enero, pero inclusive su vocero, Robert Gibbs, admitió el domingo por la noche que eso "es muy improbable".
Steny Hoyer, líder de la mayoría en la Cámara de Representantes, dijo ayer que intenta que el plan sea aprobado por su cámara para fines de enero. Luego, el proyecto sería enviado al Senado, a tiempo para aprobarlo antes de que el Congreso entre en receso a mediados de febrero.
Obama ha insistido ya en varias oportunidades en que se requiere una acción enérgica y rápida para que el país se recupere de la peor crisis económica desde la Gran Depresión de la década de 1930. El mandatario electo ha insistido en la necesidad de crear tres nuevos millones de puestos de trabajo, para compensar los que se han perdido.