Gran Bretaña instó a regulaciones de mercado más estrictas, estableciendo su agenda para la cumbre del G20 que se celebrará en Londres en abril, cuando los líderes del mundo se reunirán para abordar la peor crisis que se recuerde.
"Necesitamos una regulación financiera global más severa", dijo el ministro de Finanzas, Alistair Darling, en una carta dirigida a sus colegas del G20.
"La capacidad del sistema financiera de desempeñar su rol crítico en la economía de adjudicar capital, manejar el riesgo y facilitar las transacciones ha sido gravemente socavada (...) Nuestro primer objetivo debería ser entonces el devolver la credibilidad y la confianza a los mercados financieros", indicó.
Los líderes de las principales economías desarrolladas y en desarrollo se reunirán en Londres en abril para dar seguimiento a la cumbre de noviembre en Washington sobre la crisis financiera.
Con una desaceleración mundial que acrecienta su paso, crece la presión sobre los gobiernos y los bancos centrales para evitar un desplome mayor y conseguir que los bancos financien nuevamente tras la restricción crediticia.
Los funcionarios de políticas monetarias han acordado que se necesitan acciones políticas y fiscales, pero una rigurosa regulación es considerada la clave para detener una repetición de la crisis crediticia y un acuerdo sobre cómo cambiar la arquitectura financiera del mundo podría resultar más difícil de alcanzar.