El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, buscará fortalecer el respaldo para un masivo paquete de estímulo fiscal, al advertir que el país podría seguir estancado en una recesión por años si no se toman medidas audaces.
Obama, quien asumirá el 20 de enero, promete fijar un nuevo curso para la economía y actuar rápidamente a fin de endurecer el sistema de regulación de las finanzas.
"Creo que no es demasiado tarde para cambiar el curso, pero lo será si no tomamos medidas drásticas tan pronto como sea posible", dijo el presidente electo demócrata, en un pasaje de un discurso que dará hoy.
"Si no se hace nada, esta recesión podría durar años. La tasa de desempleo podría llegar a los dos dígitos", agregó.
Obama pronunciará su discurso en la Universidad George Mason de Fairfax, Virginia, a las 11:00 AM, hora del Este de Estados Unidos (16:00 GMT).
Mientras se prepara para suceder al presidente George W. Bush en menos de dos semanas, Obama heredará una economía que ha estado en recesión por más de un año.
PAQUETE DE RESCATE
El presidente electo y sus asesores han estado trabajando con el Congreso de Estados Unidos para definir un plan de estímulo de dos años que podría totalizar más de US$775.000 millones.
Obama ha señalado que el costo del paquete de recortes de impuestos y medidas de gasto que él está proponiendo sería "considerable", pero que es necesario para que la economía no se hunda en un círculo vicioso de consumo débil, pérdidas de empleos y un mayor ajuste del crédito.
Además del paquete fiscal, Obama pidió nuevas medidas para restablecer la confianza en el sistema financiero y para restaurar el funcionamiento aceitado de los mercados del crédito, actualmente congelados.
Obama prometió actuar rápidamente para reformar el marco regulatorio de Wall Street y para tomar medidas contra los "malhechores" que explotan las zonas grises de la regulación, en una aparente referencia al supuesto fraude de US$50.000 millones en el que está involucrado el financista Bernard Madoff.