La Reserva Federal (Fed) estadounidense sabía desde hace semanas que la próxima reunión de su Comité Federal de Mercado Abierto para fijar la tasa de interés de referencia iba a ser especial.
La autoridad monetaria señaló el 20 de noviembre pasado que el Comité Federal de Mercado Abierto iba a sesionar dos días en lugar de sólo uno, antes de anunciar el próximo martes 16 de diciembre la nueva tasa de referencia.
La tasa está en un 1% luego de la dramática serie de reducciones que se produjeron desde septiembre de 2007. Según los mercados y especialistas la tasa volverá a bajar, lo más probable en 0,5 puntos porcentuales, pero también se están mencionando 0,25 puntos porcentuales o 0,75.
Los actuales datos de la economía son demasiado sombríos como para que la más importante autoridad monetaria se quede de brazos cruzados. Las expectativas fluctúan respecto de si la economía estadounidense se reducirá en un dramático 5% o si, según los optimistas, sólo se tratará de casi un 3%.
También para el primer trimestre del año se prevé un crecimiento negativo, por lo que quizás lo mismo ocurra durante el segundo trimestre.
Una tasa de desempleo de un 7% para el año que viene parece ser definitiva. Sólo en noviembre la mayor economía del mundo perdió 533.000 empleos. No hay créditos y por temor a perder el trabajo y el futuro los estadounidenses no gastan, algo inusual en ellos, lo que perjudica a la coyuntura general.
En relación al valor de la tasa de referencia y su posible impacto para la economía en general, los expertos señalan que no debería tener ninguna injerencia. "Eso ya no es significativo", indicó hace poco un comentarista del canal de televisión especializado en temas económicos, CNBC.
La tasa de referencia de la Reserva Federal sólo es un indicador. En virtud de los problemas en los mercados financieros, la tasa que se utiliza en forma cotidiana hace tiempo que está por debajo de lo anunciado por la Reserva. En lo que respecta a la política monetaria tradicional, el Banco Central estadounidense parece haber tocado fondo.
El presidente de la Fed, Ben Bernanke, dio a principios del mes una orientación significativa: "Aunque la política de intereses convencional está supeditada a que la tasa no puede caer por debajo del cero por ciento, el otro elemento del que dispone la Reserva Federal, la provisión de liquidez, continuará siendo efectiva".
Bernanke, experto en la Gran Depresión de los años 30, se refirió a la compra de deuda pública a largo plazo, para que los intereses de los tomadores de crédito permanezcan en el marco de la economía real.
El especialista indicó que "resulta alentador" que luego del anuncio de la compra de empréstitos de bancos hipotecarios estadounidenses por parte de la Reserva Federal cayeran los respectivos intereses. Y esto no es todo: El Banco Central estadounidense continúa con la ejecución de comandos para que en diversos mercados haya liquidez y lograr encauzar las primas de riesgo.